Viaje exprés de FIFA para examinar las sedes del Mundial 2030: 10 estadios bajo la lupa y Vigo y Valencia en la recámara

Viaje exprés de FIFA para examinar las sedes del Mundial 2030: 10 estadios bajo la lupa y Vigo y Valencia en la recámara

Una delegación de la FIFA visitará España, Portugal y Marruecos durante este mes de marzo para analizar la situación de las 19 sedes del Mundial 2030: 10 de nuestro país, tres del territorio luso y seis de los norteafricanos. Serán unos días clave para determinar qué estadios y ciudades cumplen con los requisitos de la organización y cuáles no, sabiendo además que España tenía 11 sedes apalabradas y que Málaga renunció hace unos meses. El número total por país y del torneo no está definido, así que alguna se puede quedar por el camino.

La gira de la FIFA comenzará el 9 de marzo en Barcelona y continuará, con una parada de un día en cada una, en Zaragoza, Madrid, Lisboa, Oporto, Gran Canaria, Sevilla, A Coruña, Bilbao y San Sebastián, antes de emprender su viaje a Marruecos.

Durante estas semanas, la FIFA visitará única y exclusivamente las sedes designadas, dejando para otra ocasión conversaciones sobre posibles sustitutos o subsedes. En ese sentido, Vigo y Valencia se mantienen en la recámara. La ciudad gallega, en voz de su alcalde Abel Caballero, sigue protestando por su no inclusión en la lista final y asegura contar con el apoyo del Gobierno, que estos días sí se reunirá con la FIFA para detallar el funcionamiento de seguridad, temas fiscales, aéreos o posibles cambios en determinadas legislaciones.

En cuanto a Valencia, las instituciones no llegaron a un acuerdo para la construcción de un nuevo Mestalla, pero desde FIFA y desde la propia Federación se sigue viendo con buenos ojos el potencial de la ciudad en caso de ser mundialista. Su buen transporte, turismo, puerto, aeropuerto y situación. Un caso similar al de Málaga, cuya baja ha sido "dura" en Las Rozas.

Será una primera toma de contacto que para FIFA es clave en el proceso, porque en octubre realizará una segunda visita y en diciembre de este año anunciará las sedes definitivas para el torneo. En el de Estados Unidos, México y Canadá son 16 los estadios que son sede, mientras que en la lista de 2030 hay ahora mismo 19. Es decir, el número no tiene por qué crecer o mantenerse, sino que puede disminuir.

En cuanto a las sedes españolas, el Bernabéu, el Camp Nou, el Metropolitano, Montjuic, La Cartuja, San Mamés parecen fijas, mientras que se quiere observar cómo avanzan los presupuestos, acuerdos y obras del Estadio de Gran Canaria, La Romareda, Riazor y el Reale Arena de San Sebastián. Estos dos últimas son en las que más ojos habrá, porque hay algunas dudas sobre el desarrollo de la sede por desacuerdos en los presupuestos de las obras o por las condiciones para algunos requisitos de FIFA, como la oferta hotelera.

Todo eso será analizado estas semanas, y a partir de ahora se analizarán también los candidatos a centros de entrenamientos, que deben ser cuatro por sede, y posibles subsedes.

La visita a Madrid será interesante para confirmar el deseo del Atlético de Madrid de convertir al Metropolitano en sede y para que la FIFA observe de nuevo el proyecto de Centro de Prensa en la Casa de Campo, el mejor valorado en el primer estudio. La Federación quiere que dicho centro esté en Madrid, aunque Casablanca también está pujando fuerte por el mismo.

Esa pelea España-Marruecos parece que no se quedará ahí, porque desde el país norteafricano se sigue presionando para albergar la final del Mundial, algo que desde Las Rozas descartan por completo, asegurando que el encuentro decisivo debe jugarse en España.

Sánchez Flores regresa para impulsar al Alavés: ''El equipo tiene alma, no está roto''

Sánchez Flores regresa para impulsar al Alavés: ”El equipo tiene alma, no está roto”

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Regresa Quique Sánchez Flores. Dos años después, el técnico madrileño (61 años) vuelve a los banquillos. En 2024 dejó el Sevilla tras lograr la permanencia y ahora se hace cargo del Alavés, ocupando la plaza del argentino Eduardo Coudet, que se marchó a River Plate. La misión del nuevo entrenador es evitar el descenso a Segunda. El técnico, que ayer se mostró ilusionado con la nueva etapa, aseguró que confía en la calidad del grupo babazorro. «El equipo tiene alma, no está roto... Tenemos las herramientas adecuadas y quiero que los chicos lo disfruten. Tengo conocimiento de la cultura de Vitoria y del club. Su proyecto formativo, deportivo y cultural reúne todas las condiciones para un entrenador», dijo.

«Tomo las riendas del equipo con humildad y ganas. Mi forma de entender el fútbol se acerca a la filosofía del Alavés», señaló el preparador, que se estrenará el proximo domingo (21.00 horas) en la Liga contra el Valencia, uno de sus ex equipos, y que ha firmado contrato hasta 2028.

En su presentación como nuevo entrenador dijo que había apreciado un equipo «obediente y ordenado», aunque admitió que ha visto asuntos que deben mejorarse. «Soy optimista, no tenemos ningún motivo para tener pensamientos negativos, pero hay que ser muy certeros en la recta final de temporada», recalcó el que fuera entrenador del Benfica, Watford, Valencia, Atlético de Madrid, Getafe o Espanyol. Sánchez Flores supera los 350 partidos dirigidos en Primera, informa Efe.

Uno de sus objetivos es activar a toda la plantilla del Alavés y recuperar física y anímicamente a jugadores como Mariano, el delantero centro que estuvo apartado por Coudet. «Me gustaría contar con todos. Mi objetivo es que crezcan y sacar el mejor rendimiento de todos. Esta es una plantilla muy entrenable y profesional, eso es lo mejor que le puede pasar a un entrenador», advirtió el que fuera lateral derecho del Real Madrid y de la selección española.

El técnico madrileño también reclamó apoyo a los seguidores babazorros: «Es una excelente afición, les necesitamos muy cerca, que empujen».

«Quique nos permite posibilidad de crecimiento; buscamos progresar, mejorar y consolidar el proyecto», señaló Sergio Fernández, director deportivo del Alavés, ilusionado con el nuevo ciclo que ahora arranca.

Un aguafiestas y un cúmulo de despropósitos

Un aguafiestas y un cúmulo de despropósitos

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Llevo más de un año de aguafiestas. Exactamente desde septiembre de 2024, cuando Aston Martin anunció a bombo y platillo que Adrian Newey sería su nuevo director técnico y el responsable de diseñar un coche capaz de afrontar los inmensos cambios de la normativa de 2026.

Impulsados por una fe fortalecida con la llegada del gran dios de la aerodinámica, cada aficionado que se me ha acercado en los últimos tiempos me ha repetido la misma frase: "Antonio, este año sí". Una afirmación alimentada por una ecuación simple e indiscutible: Alonso + Newey = éxito. Lamentablemente, ningún aficionado encontró en mi cara ni en mis palabras combustible para sostener esa certeza.

En lugar de ello, este aguafiestas se dedicaba a explicar que el cambio más dramático de la normativa 2026 estaría en los motores y que Newey, pese a sus veinticinco títulos mundiales, seguía siendo un ingeniero y diseñador de aerodinámica. A los más reticentes les añadía, en mi discurso cauteloso, que Aston Martin dejaría de utilizar motores Mercedes para ser el único equipo con Honda. Y aunque a largo plazo eso podría ser una gran maniobra, en el corto era una noticia pésima. ¿Por qué? Porque en el arranque de una temporada llena de dudas e interrogantes, lo fundamental era aprender.

Excesivas vibraciones

Para los test de Barcelona y Baréin, los motores Mercedes contaban con cuatro equipos, Ferrari con tres, Red Bull con dos, y Audi y Honda solo disponían de uno. Aston Martin llegó tarde y mal a Barcelona y apenas pudo rodar ni aprender. En Bahrein, el drama se convirtió en hecatombe: 400 vueltas en total, menos de la mitad que Audi y 10 veces menos que Mercedes. Vueltas lentas, más de tres segundos respecto a los más rápidos, que sólo sirvieron para confirmar que tenían un problema más grave de lo esperado.

Un motor falto de potencia, con vibraciones excesivas, propenso a roturas y sin solución ni a corto ni a medio plazo. La tensión en Bahrein fue tan grande que el último día Aston Martin y Honda pasaron más tiempo discutiendo en reuniones que rodando en pista. Aston forzó a Honda a dar la cara y reconocer el problema en un comunicado de prensa. Básicamente, admitieron que el fallo rompía las baterías y que, para tener elementos disponibles en Australia, era necesario dejar de rodar.

El problema sigue sin resolverse, y Aston Martin acude a Australia con la convicción de que acabar la carrera es una quimera. Su tanda más larga en Bahrein fue de 26 vueltas muy lentas. En Australia, la carrera tendrá 58. Si Honda no encuentra algo que detenga sus vibraciones, no verán la bandera de cuadros. Y con un motor congelado hasta, al menos, la séptima carrera, la solución será difícil. En Sakura, los técnicos de Honda se afanan en resolver los problemas de fiabilidad, mientras que los de potencia y rendimiento siguen lejos en su lista de prioridades.

Sainz, al volante del FW48, durante los test de Bahrein.

Sainz, al volante del FW48, durante los test de Bahrein.WILLIAMS F1

¿Quién le iba a decir al aguafiestas que la realidad sería aún más dura de lo que imaginaba? ¿Quién nos iba a decir que aquel drama infernal de Fernando Alonso con McLaren y Honda en 2015 tendría una versión todavía más terrorífica una década después? La diferencia entre aquella travesía por el desierto y la de ahora es que esta le llega a Fernando con 45 años. Y lo que es peor: estoy seguro de que Alonso sabe que Aston Martin y Honda lucharán por títulos dentro de unas temporadas, pero que, lamentablemente, él ya no estará detrás del volante. Quizá sea el sino del asturiano: estar en el lugar correcto, pero en el momento inadecuado.

Me gustaría compensar esta decepción terrible con buenas noticias sobre Carlos Sainz, pero el aguafiestas tiene que actuar de nuevo. Aquí debo reconocer que este drama me tomó por sorpresa en Bahrein. Y eso a pesar de que ya sabía que Williams no había superado varios test de impacto con su morro este invierno, y de que había comprobado con estupor que tampoco acudió a los test de Barcelona. Eran malos indicios.

Sin embargo, en Bahrein el presunto desastre se convirtió en certeza. A simple vista, el coche era más simple y menos sorprendente que el resto. La báscula diagnosticaba además un sobrepeso cercano a los 30 kilos, un lastre que puede costarte alrededor de un segundo por vuelta en la mayoría de los circuitos. Pero además del peso, el coche evidenció otros problemas que lo convirtieron en el más lento entre los equipos motorizados por Mercedes.

Trabajo y acierto

La desolación de Carlos era inmensa en Sakhir. Después de que Williams fuese el quinto equipo en 2025, después de sus tres podios y de haber abandonado el desarrollo del monoplaza para centrarse en el de 2026, sabiendo además que contarían con un motor de garantías, este tenía que ser su año para brillar. Por el contrario, el desastre del equipo británico ha sido mayúsculo y las soluciones a corto plazo, imposibles. El límite presupuestario obliga a elegir dónde enfocar los esfuerzos. Williams tiene varios frentes abiertos y no vencerá en todos; esperemos que lo haga en alguno.

Si no lo consigue, será otro año de remar contra el viento para Carlos, tratando de destacar en la nebulosa de la parte trasera de la zona media, donde ser invisible es muy fácil. Carlos, a diferencia de Fernando, tiene más tiempo, pero no sé si el camino de Williams puede conducirle hacia su objetivo.

Sólo hay un antídoto contra este cúmulo de despropósitos: Trabajo y acierto. A nosotros sólo nos quedará la fe. La capacidad de los aficionados españoles para creer, para soñar, para ilusionarse. Ojalá me equivoque, ojalá que a partir de la mitad de la temporada todo cambie y Fernando y Carlos puedan luchar por podios o victorias. Lo bueno de empezar tan abajo es que de aquí sólo se puede ir a mejor. Dice mi amigo Pedro de la Rosa que soy un pesimista. Yo siempre le contesto que un pesimista es un optimista con experiencia. En definitiva, un aguafiestas.

Habrá Finalíssima, que apunta a Londres como sede por motivos de seguridad

Habrá Finalíssima, que apunta a Londres como sede por motivos de seguridad

La Finalissima entre Argentina y España, campeones de América y de Europa, se disputará, aunque no lo hará en Qatar, país que carga con la inversión económica del evento. La guerra en Irán, que afecta a todo el Golfo Pérsico y a diversas zonas del Mediterráneo, ha convertido su disputa en el Estadio Lusail en un imposible por motivos evidentes de seguridad. El duelo está agendado para el 27 de marzo y se mantendrán los equipos, la fecha y la importancia del torneo, pero se realizará en otra ciudad. Según ha podido saber EL MUNDO, hay altas opciones de que el encuentro se celebre en Europa, descartando la posibilidad de Miami.

La UEFA, la Conmebol y la empresa qatarí están teniendo diversas reuniones estos días y, según fuentes consultadas por este periódico, "en 48 horas" deberían tener una decisión definitiva. En dicha conversación no sólo importa la Finalissima, sino los seis partidos encuadrados dentro del llamado 'Qatar Sports Festival', organizado por el país árabe para los últimos días de marzo y que también incluye el España-Egipto, que se iba a disputar el 30 de marzo en Qatar, y otros duelos con participación de la selección de Qatar, Arabia Saudí y Serbia.

Todo eso se trasladará ahora a otra ciudad porque Qatar y las Federaciones implicadas se niegan a perder toda la inversión económica realizada y el retorno monetario del torneo. La selección argentina veía con buenos ojos jugar en Miami o Nueva York, pero en las conversaciones entre UEFA, Qatar y Conmebol no se valora otra opción que no sea jugar en Europa. Tanto por la facilidad del desplazamiento como por la seguridad, teniendo en cuenta que la mayoría de países de Oriente Medio donde se suelen celebrar eventos de este tipo, como Arabia Saudí o Emiratos Árabes Unidos, están afectados por la guerra de Irán.

De esta manera, ciudades como Londres, Milán o Roma, y especialmente la primera, aparecen como las mejores opciones para disputar el España-Argentina, alojando el resto de encuentros del 'Qatar Sports Festival' en la misma ciudad o en ciudades cercanas, manteniendo las fechas previstas. Si fuese Londres no será Wembley, pues ese mismo día 27 hay programado un Inglaterra-Uruguay amistoso.

La selección argentina, que de primeras no estaba muy a favor del encuentro contra España, ha rechazado la posibilidad de jugar en territorio español. Madrid, que de hecho era una opción, parece alejarse ahora por ese motivo.

El autobús del Atlético y la venganza de Griezmann, ¿estará o no en la final de Copa?: "Esta foto va muy dura"

El autobús del Atlético y la venganza de Griezmann, ¿estará o no en la final de Copa?: “Esta foto va muy dura”

El Atlético de Madrid vuelve a una final de Copa del Rey 13 años después. El Atlético de Madrid marcó cuatro goles al Barça en el Metropolitano y resistió perder 3-0 en el Camp Nou poniendo un muro frente a Musso. "El Atlético de Madrid está destinado a sufrir", dijo Diego Simeone en la sala de prensa del estadio blaugrana tras la dulce derrota. Pero, tras todo eso, había otro nombre que no paraba de repetirse en la boca de la expedición del Atlético de Madrid: Antoine Griezmann.

El francés entraba al autobús rojiblanco en las tripas del Camp Nou con una sonrisa en los labios. Él había sido la principal arma del Cholo en la eliminatoria de semifinales ante el todopoderoso Barça: dando una exhibición ofensiva sin precedentes en la goleada a favor de la ida y aguantando el balón cuando más quemaba en el ejercicio de supervivencia de la vuelta. Porque los culés dominaron la posesión, 71% frente a 29%, y remataron 21 veces, nueve a portería, frente a las siete rojiblancas, dos a puerta. Y sin embargo...

Él francés fue el que se dio el abrazo más emotivo con su entrenador cuando terminó la vuelta de las semifinales. Su hijo pequeño, Amaro, vino a verle sufrir al Camp Nou y sufrió él mismo porque quizás sabe que puede ser uno de los últimos días de su padre con la rojiblanca, aunque a su madre le decía: "Esto no se entiende, se siente". Y porque alguno de sus compañeros en la zona mixta hablaban de él en pasado.

"Antoine ha dado mucho al equipo y estos años al club", comenzaba Juan Musso, otro de los héroes de la eliminatoria que mantuvo al equipo cuando el Barça consiguió llegar hasta su portería, que fueron muchas veces. El argentino tuvo que realizar seis paradas y algunas de mucho mérito, porque sus compañeros no atinaban a alejar el balón. Apenas dieron 212 pases precisos frente a los 616 del FC Barcelona. Y sólo entre Ruggeri (9), Lookman (9), Giuliano (7) y Llorente (7), tuvieron 32 pérdidas.

Pero el siete rojiblanco terminó con 3 ocasiones creadas, 35 pases totales y nueve recuperaciones en un día en el que el mapa de calor del partido quemaba en campo propio ya que el 80% de los toques que se dieron en el encuentro fueron en terreno rojiblanco. "En la ida nos dio mucho y en esta fase fue fundamental, pero si clasificamos fue por nuestra cancha", concedió Musso.

También Simeone, cuyos ensayos previos a esta vuelta de Copa se centraron más en cómo seguir atacando al Barça más que en lo que se vio en el Camp Nou. El Atlético fue un equipo impreciso y tímido que puso siempre 11 jugadores por detrás del balón y que estuvo los 90 minutos intentando administrar los cuatro goles de renta, que casi se esfuman. "No pudimos jugar como quisimos. Pero nos encontramos con un pase importantísimo para nuestra gente, necesitaba una final", valoró el técnico argentino.

Así, el Atlético estará en La Cartuja frente a la Real Sociedad o el Athletic de Bilbao. Los rojiblancos apearon a un equipo que ha ganado seis de las últimas 11 ediciones de la Copa del Rey. Y Griezmann se pudo vengar de un club no sólo con el que no terminó de cuajar sino que le lanzó un dardito con una foto suya hundido tras la última derrota y que él devolvió con el mismo mensaje y una imagen similar pero con los protagonistas invertidos. "Esta foto va muy dura", escribió el francés en sus redes mientras celebraba el pase con dos futbolistas culés tumbados en el césped.

Pero la pregunta que seguía en los atléticos no era si Griezmann se vengaría, si no si estaría el 18 de abril en Sevilla o el 26 de marzo, día en que se cierra el mercado de la MLS, se marcharía a Orlando City. "No sé qué va a pasar con Antoine, es él quien tiene que decidir su futuro y ojalá sea lo mejor para él, para los atléticos y para el club. Todos queremos que esté con nosotros y con el Atlético", dijo Koke, uno de sus mejores amigos, en zona mixta. "Es una decisión superpersonal. Decidirá lo mejor para él y le apoyaremos. Grizzi para mí es un gran amigo, compañero y tenerle en el equipo viene bien. Pero somos personas y tenemos unos objetivos en la vida y unas sensaciones y hay que respetarlas", explicó Marcos Llorente.

Confianza en el club

Sin embargo, desde el club son conscientes de la importancia que tiene el francés, máximo goleador rojiblanco de la historia con 210 tantos, y Enrique Cerezo no paró de indicar que Griezmann tenía contrato con la entidad. "El misterio ya se sabe cuál es, que es jugador del Atlético de Madrid. ¿Se va a quedar? En un principio, no veo ningún problema", expresó el presidente a la Cadena Ser.

Tanto Carlos Bucero, director de fútbol del club, como Mateu Alemany, director deportivo de la primera plantilla, estaban el martes en el Camp Nou. El nivel exhibido por Griezmann merece atención para ambos directivos porque la del Cholo ya la tiene. "Ojalá que sí la juegue. Se la merece más que nadie. Su calidad y talento lo va a mantener toda la vida. Qué puedo agregar más. Lo quiero mucho, quiero siempre lo mejor, ojalá pueda jugar esa final", lanzó Simeone por enésima vez.

Simeone: "Cuando ellos se pusieron 3-0, pensé: 'esto es el Atlético'"

Simeone: “Cuando ellos se pusieron 3-0, pensé: ‘esto es el Atlético'”

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Diego Pablo Simeone respiró después de sufrir durante los 90 minutos. "Cuando nos metieron el tercero, pensé: 'esto es el Atlético'", manifestó con una sonrisa. El técnico rojiblanco puso la vista en un hipotético enfrentamiento continental, que podría producirse en cuartos de final. "Ojalá nos veamos de nuevo en la Champions y podamos seguir compitiendo. Sabíamos que iba a ser un partido difícil, porque ellos saben jugar muy bien al fútbol".

"Tenemos que hacer posible lo imposible", había arengado Hansi Flick en la previa. Y el ambiente que mostró el Spotify Camp Nou en los prolegómenos, desde luego, estuvo a la altura de las circunstancias: estreno de la grada de animación, pirotecnia, himno cantado a capella por un público entregado y despliegue de un tifo que mostraba jugadores azulgrana con aspecto de dibujos animados y el lema "Juguem com som" ("Jugamos como somos"). Había muchas ganas de vivir una noche mágica... Pero, al final, la lógica se impuso a la ilusión. Por mucho que los azulgrana saltaran al césped con el cuchillo entre los dientes, no lograron convertir los cuatro goles que, por lo menos, les habrían permitido llevar el partido a la prórroga y alargar un poco más un sueño que acabó por quedarse en el tintero.

Los de Flick lo buscaron con ahínco, espoleados por unos seguidores que les empujaron hasta el límite, pero les faltó un gol más. Solo uno."Salgo orgulloso del equipo. Han hecho lo que les había pedido y esto nos debe servir para los próximos partidos", comentó el técnico alemán. "Estoy muy feliz de que nada le haya sucedido", respondió sobre el estado de Pedri, admitiendo que había asumido un riesgo manteniéndole tanto tiempo sobre el terreno de juego.

"No hay que buscar excusas"

"Lo dimos todo desde el principio. Nos vamos decepcionados, porque queríamos estar en la final. Lo merecíamos por el partido que hemos hecho en el Spotify Camp Nou. No obstante, hay que respetar lo que ha hecho el Atlético. Son un gran equipo y lo han hecho muy bien, defendiendo lo suyo", señaló Raphinha en declaraciones a las televisiones al término del duelo. "Lo hemos dado todo, remontar un 4-0 no es nada fácil. Podríamos haberlo hecho mejor en la ida, pero no hay que buscar excusas. Con el apoyo de nuestra afición fue mucho más fácil y solo nos faltó un gol para empatar la eliminatoria. Me voy bastante orgulloso, con más cosas positivas que negativas. Si lo hacemos siempre como lo hemos hecho esta vez, tendremos un final de temporada espectacular", recalcó el brasileño.

"No se le puede reprochar nada al equipo, lo dimos todo, pero el partido de allí fue lo que nos complicó. Dimos la cara, ganamos el partido, pero nos faltó un poquito", señaló Araujo. "El míster dijo que estaba orgulloso del equipo. Creo que dimos la cara, hicimos un gran partido y nos faltó solo un poco. Nos condicionó la ida. Estas ganas y este espíritu es lo que hay que seguir mostrando. Ante todo, quiero agradecerle a nuestra gente su apoyo, porque es muy importante. Jugando de esta manera, podemos lograr los dos títulos que nos quedan", sentenció el uruguayo.

Recordar la remontada más reciente no fue talismán, por mucho que guardará muchos paralelismos con la que debían buscar frente al Atlético. En la Champions 2016-17, tras caer en París por 4-0 en la ida de los octavos de final, el equipo dirigido entonces por Luis Enrique debía lograr lo nunca visto. Y lo consiguió. En un encuentro cargado de épica, los azulgrana acabaron viéndose obligados a ganar por 6-1 al conjunto francés, después de llegar a mandar por 3-0 en el marcador y que Cavani pusiera el 3-1. Entre el minuto 88 y el 95, los culés lograron tres tantos más que permitieron darle la vuelta a la eliminatoria, el último de ellos obra de Sergi Roberto al límite del final del duelo.

Simeone casi se carga la final

Simeone casi se carga la final

La angustia del Atlético para que no le marcaran el 4-0 debe adjudicarse por completo a Simeone. Con un planteamiento miserable dejó al Barça que se comiera a su equipo con patatas. Fue inaudito ver el partido de ida, comparado con este lamentable de vuelta. Simeone hizo una genialidad en el Metropolitano. Y en el Camp Nou, un infame planteamiento. Su dispositivo miserable defensivo incluso desmotivó a su equipo con un espíritu perdedor.

Con decir que Griezmann fue el mejor del Atlético ya está todo dicho. Lo que ocurre es que pasado el minuto 60 el francés fue un artista paseante por el terreno de juego. ¿Por qué no alineó a Sorloth de inicio? Es otra de las desgraciadas decisiones de Simeone, que se garra a su propia salvación como alma que se lleva el diablo. El noruego es el goleador. El que puede jugar más en punta, sustentar el balón o una jugada de un centro para convertirlo en gol.

El Cholo se ha cargado definitivamente a Julián Alvarez. Me daba pena verle achicando balones en su área y tardando a incorporarse de punta. Ni se entera de que no es un jugador de ida y vuelta. También tiene culpa el argentino, porque no se atreve a contestar a su entrenador a la cara.

Hemos visto durante muchos años destrozar Simeone a futbolistas de una calidad sublime. Pero a él le importan un bledo los artistas. Sólo quiere siervos a los que manejar a placer. Y que no protesten. Ya se ha cargado a Julián y va camino de hacer lo mismo con Baena, aunque éste se rebele más. Por eso no le da tanta vida de titular.

Pese a la victoria, no me dio la impresión de que el juego rabioso del Barça pudiera con la línea Maginot rojiblanca. Además, dos goles, como siempre, fueron de arquitectura Negreira. Pedri buscaba el penalti y lo provocó con el pasmo de Pubill. Pero más escandaloso fue el 3-0 de Marc Bernal, cuando todos vimos el fuera de juego, pero el VAR, por sólo un tacón decidió otra cosa. En repeticiones televisivas se notó el off side, pero para el VAR de De Burgos Bengoetxea no lo fue. Lo que me gustaría siempre saber el punto del centro y cuando Bernal remata. Pero sólo ponen los cartones finales. Y nunca te enterarás.

Veo muy nervioso a Flick, como si supiera que su equipo sólo es un leve retrato del año pasado. Pero con la mortecina aptitud del Real Madrid, no va a atener ningún problema en ganar la Liga. Aunque, como siempre, la Champions será otra historia.

El Atlético sobrevive al Barça y a sí mismo y jugará la final de Copa

El Atlético sobrevive al Barça y a sí mismo y jugará la final de Copa

Le preguntaban en la previa a Simeone si firmaría un 3-0. El entrenador, se revolvió incómodo en la silla y dijo que habría que esperar a ver cómo se desarrollaba el partido. Debería haberlo firmado, se habría ahorrado 90 minutos de sufrimiento. Pero alcanzar una final es lo que tiene. Flick a punto estuvo de hacer posible lo imposible, pero se quedó sin tiempo y sin Pedri. Cuando se fundió el canario, se fundió el Barça, que rozó la proeza. Los rojiblancos irán a La Cartuja por los pelos. Primera final en 13 años. Menudo respiro. [Narración y estadísticas (3-0)]

El récord mundial de apnea está en algo más de 10 minutos y lo tiene un tal Vitomir Maricic. Son 600 segundos sin respirar los que estuvo el croata, más o menos es lo que soportó el Atlético en el Camp Nou. Los rojiblancos se atrincheraron en su campo, en una especie de recuerdo a la resistencia ante el Bayern, mientras el Barça tocaba y tocaba como si Musso fuera un trozo de carne en un tanque de tiburones.

No es lo mismo atacar sin Pedri y Raphinha, que hacerlo con ambos. La presión que imprime el brasileño en primera línea provoca pérdidas que permiten llegar más rápido a la portería contraria. Y el Barça necesitaba velocidad porque eran cuatro los goles a remontar. Entre ambos, se bastan y se sobran para cambiar la cara a un equipo en ataque y en defensa.

Escalofrío en el espinazo

Y luego está Lamine Yamal, claro. Hors categorie. Su primer eslalon provocó el remate peligroso de Ferran, pero se fue fuera. El segundo del valenciano fue tras una pérdida absurda de Koke que Musso desvió a córner. Pero, por volver a Yamal, fue a la salida de ese saque de esquina cuando se inventó un regate y un pase certero a Bernal para abrir el marcador y provocar el primer escalofrío en el espinazo rojiblanco. Griezmann había fallado un poco antes un disparo sólo ante Joan García que, quizás, habría apagado las llamas del Camp Nou, que el tanto avivó.

En la primera media hora los datos no mentían. Esto no era un partido, era un asedio. Además del gol, 10 remates, cinco de ellos a puerta, y la posesión 73% frente a 27%. El Atlético, aquella vez del francés y luego acercamientos con más susto que muerte. La imprecisión de Giuliano no estaba ayudando a las salidas del Atlético y tampoco los pases de Koke o Pubill, más veces a los pies del contrario que a los de los compañeros.

La renta de la ida seguía dando mucha holgura a los de Simeone y les permitía seguir jugando más a sobrevivir que al fútbol. Porque el único que parecía saber qué deporte era el del Camp Nou en el bando rojiblanco era Griezmann. Nunca le quema la pelota al francés tenga 34 o 50 años y un palo posterior certificó sus intenciones. Quizás no cambie el marcador, pero un susto de vez en cuando siempre enfría voluntades.

Raphinha coge el balón tras anotar el penalti.

Raphinha coge el balón tras anotar el penalti.LLUIS GENEAFP

Y si ya hubiera entrado el cabezazo de Lookman tras un gran centro de Llorente, todo habría cambiado. Pero el caprichoso fútbol quiso que en el descuento Pedri encontrara el carril central para ser derribado en el área. Penalti. Raphinha anotó y dejó la mitad del trabajo hecho antes del descanso. No quisiera estar en ese vestuario al descanso con el Cholo poseído por los demonios. Las sensaciones no eran buenas y quizás el equipo echaba en falta una torre que iluminara sus salidas, un noruego de dos metros sentado en el banquillo.

La segunda mitad comenzó más a golpes. Bueno para el Atlético. Faltaba que se conectaran Lookman y Julián para dar sentido al buen partido de Griezmann. Pero estaban ausentes y el Cholo quitó al primero para meter a Sorloth. Antes le dio tiempo a perder una pelota que permitió correr el Barça y casi termina en el tercero si no fuera por la intervención de Musso. Los azulgrana no jugaban con precipitación, como si fueran conscientes de que terminarían por conseguirlo.

Al borde de la proeza

Pero la sangre del noruego había conseguido enfriar un poco los ánimos culés. Encima su corpulencia permitía salir a los rojiblancos en largo y eso evitaba pérdidas cerca del área de Musso. Tampoco ayudó la lesión de Balde, que había salido por Koundé por el mismo motivo. Pero justo un minuto después, cuando nadie se había conectado al partido, Bernal encontró el tercer tanto barcelonista y terminó por meter el miedo al Atlético. Quedaban 20 minutos de sufrimiento.

El Barça se apagó como los músculos de Pedri. Los culés, sin cambios, necesitaban un esfuerzo extra y Flick lanzó a Araujo de nueve. Hubo más corazón que juego. Pero alguna hubo al final que obligó a Musso a seguir interviniendo. La supervivencia necesita de porteros firmes. Se rozó el drama, pero pasa el Atlético.

El Atleti te mata, te da la vida... aunque sea de milagro

El Atleti te mata, te da la vida… aunque sea de milagro

El lunes, el Madrid cayó contra el Getafe, en su estadio y perdiendo las formas y los nervios, un escenario que habría desatado el cachondeo en mis grupos de WhatsApp cualquier otra noche. Sin embargo, esta vez, la mayoría de atléticos callamos, preocupados porque cada pulla retornara 24 horas más tarde, asustados ante la posibilidad (absolutamente real en nuestras cabezas) de que el Barça remontara un 4-0 a los del Cholo. Yo mismo, que sólo creo en la ciencia y en la lógica, decidí, por si ayudaba, dejar esta columna escrita antes del comienzo del partido. Bueno, no exactamente esta, sino una versión en la que la catástrofe rojiblanca se consumaba y en vez de estar ahora mirando trenes a Sevilla, estaba buscando cuevas en las que esconderme un par de semanas.

Por supuesto, todas esas supersticiones y contragafes se transformaron en meras chorradas cuando la pelota echó a rodar. El fútbol es más lógico de lo que nos gusta pensar. Aunque ni él mismo parecía creérselo, el Atleti había cerrado la clasificación al descanso de la ida, pese al empeño de su entrenador y todos sus futbolistas, excepto Griezmann (sensacional), Llorente, Sorloth y Musso, en darle emoción. Extrema, eso sí.

Aun jugando fatal, la mezcla de riesgo extremo y defensa dadivosa del Barça dio al Atleti ocasiones de sobra para evitar el bochorno. Las falló todas. Un terrible cabezazo de Lookman, una colección de controles y pases malos de Giuliano, la absoluta insignificancia (una vez más) de Julián Álvarez, las imprecisiones de Koke y Johnny, los nervios de Pubill, el planteamiento timorato de Simeone... Fue un desastre absoluto, pero no lo suficiente como para borrar la exhibición del Metropolitano. Por poco, eso sí. Igual les salvó mi columna o su camiseta de la suerte o el muñeco girado en la estantería de mi padre. Cualquier cosa menos su juego.

"Las cosas que hacemos por amor", decía Jaime Lannister nada más tirar a un niño por la ventana para ocultar una relación, digamos, improcedente. Minucias, Jaime, comparado con las estupideces que hacemos por el fútbol. Lo asumo, pero sabe Luis Aragonés que horas antes de la final escribiré un texto titulado: "El Atleti regala la Copa". Por si acaso. Son nuestras costumbres y hay que respetarlas.

No venimos al fútbol a ser racionales. Y al Atleti, menos. Me mata, me da la vida. Más lo primero, no les voy a engañar.

El drama constante del Madrid: siete roturas de cruzado desde 2023, demasiadas molestias y los servicios médicos en la diana

El drama constante del Madrid: siete roturas de cruzado desde 2023, demasiadas molestias y los servicios médicos en la diana

«Mucha tristeza». La ciudad deportiva de Valdebebas amaneció ayer con caras largas. La derrota ante el Getafe en el Santiago Bernabéu dejó paso a una nueva noticia amarga en el vestuario del Real Madrid. De esas que dejan tocado al grupo. Rodrygo Goes, uno de los futbolistas más queridos de la plantilla, encontró diagnóstico a las molestias que había sentido durante el duelo ante los de Bordalás. Las pruebas médicas a las que se estuvo sometiendo durante varias horas determinaron un desenlace que el brasileño y su entorno no querían admitir. Sufre una rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco externo de la pierna derecha.

Una lesión gravísima que le hará perderse lo que queda de esta temporada, el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá y gran parte del próximo curso. Según los servicios médicos del Madrid, el delantero estará de baja casi un año entero. «Está destrozado», admiten a este periódico fuentes cercanas al futbolista. A Rodrygo no sólo se le escapan los tres meses que quedan de campaña con el Madrid, sino que se le va el Mundial, cita cumbre en Brasil y donde era un fijo para Carlo Ancelotti en la selección. Un golpe anímico tremendo.

La situación, por desgracia, no es nueva en Valdebebas, donde todas las miradas se centran ahora en los servicios médicos, en la preparación física y en las decisiones que se han ido tomando en los últimos años. La sombra de la duda sobre el estado físico de la plantilla lleva rondando el primer equipo durante muchísimos meses, primero con la salida de Nico Mihic, jefe del departamento médico, después con el cambio de puesto de Antonio Pintus, apartado del día a día al llegar Xabi Alonso, y desde hace unas semanas con el regreso de ambos a la disciplina diaria. Decisiones que ponen de manifiesto la poca confianza que hay en el ambiente.

Debate médico

Las estadísticas, además, echan más gasolina al debate. Desde agosto de 2023, la plantilla del Madrid ha sufrido siete roturas del ligamento cruzado. Siete en apenas dos años y medio. Thibaut Courtois notó un 'crac' en su rodilla el 10 de agosto de 2023, en pleno entrenamiento, que le obligó a estar 234 días lejos de los terrenos de juego.

Pero es que un par de días después de Courtois, Militao sufrió la misma lesión en la rodilla izquierda, la rotura del ligamento cruzado anterior. En su caso fueron 213 los días que estuvo de baja, obligando a Ancelotti a recolocar a futbolistas en otras posiciones. En esos días, el canterano Joan Martínez, una promesa que ya había jugado con el primer equipo en pretemporada, se rompió también el cruzado. Y el 2023 no terminó ahí. El 18 de diciembre, David Alaba sufrió la misma lesión que el portero belga y el central brasileño. La misma: la rotura del ligamento cruzado anterior y un tiempo de baja que se alargó a los 384 días. Una barbaridad.

El drama se detuvo durante unos meses hasta que en octubre de 2024 Dani Carvajal sufrió una gravísima lesión de rodilla en un choque con Pino, futbolista del Villarreal. En su caso el diagnóstico fue mucho peor: rotura del ligamento cruzado anterior, rotura del ligamento colateral externo y rotura del tendón poplíteo de la pierna derecha. 238 días de baja. Un mes después de Carvajal, en noviembre de 2024, le tocó el turno otra vez a Militao, que se rompió el cruzado de la rodilla sana y estuvo 234 días de baja.

Militao, tras su lesión, en noviembre de 2024.

Militao, tras su lesión, en noviembre de 2024.EFE

Da la casualidad de que todas las lesiones de cruzado, las siete, se han producido en el césped del Bernabéu o de Valdebebas, otro de los frentes que se abren ahora en el club, donde se estudia si puede ser algo más que una casualidad. Y más allá de los cruzados, Rüdiger, Camavinga, Güler o Mbappé, que duda si operarse, han sufrido o sufren distintos contratiempos en sus rodillas.

En el caso de Rodrygo, el futbolista se lamenta de haber seguido en el campo durante media hora después de sentir las molestias tras una acción en el minuto 66. Empezó a cojear al instante y sintió como si se le fuera la rodilla, pero después de varios partidos ausente quería ayudar al equipo en un momento tan importante. Ni él ni los médicos, que por las sensaciones del brasileño no pensaron en algo grave, tomaron la decisión de parar.