La irreverente Escocia se desboca, bate a Francia (50-40) y resucita el Seis Naciones

La irreverente Escocia se desboca, bate a Francia (50-40) y resucita el Seis Naciones

Escocia otra vez celebra, revive el Seis Naciones. Caminaba Francia inspirada por el torneo, tres triunfos en tres partidos, presumiendo de su vendaval ofensivo mientras sus rivales tropezaban hasta que este sábado, de repente, se ha estrellado en Edimburgo. No es que fuera imposible -el ADN escocés nunca permite descartar nada- pero la trayectoria de unos y otros daba más posibilidades a un triunfo visitante que podría haber finiquitado el torneo a falta de una jornada. Al quince escocés, por el contrario, la derrota en el primer partido ante Italia le auguraba una edición, otra más, sin grandes opciones. Pero venció a Inglaterra, este sábado también a Francia y llega al partido final incluso con la posibilidad de proclamarse campeona.

Escocia solamente atiende a las jerarquías y sus

pronósticos para desafiarlos. A favor y en contra. Imponiéndose a rivales a priori superiores; perdiendo ante escuadras con menos recursos. Este sábado en Edimburgo sacó partido a su osadía por segunda vez en un mes. Reescribió aquella vieja frase atribuida a Jim Calder, jugador de los 80: "Ganar a Inglaterra es un deber, ganar Francia es un placer". Porque el XV del Cardo se ha dado un gustazo durante 60 minutos. Con un comienzo en el que, enchufadísima y muy confiada, se ha adelantado en el marcador (7-0). Andaba todavía con el subidón cuando Francia le recordó el orden natural, con dos ensayos consecutivos para el 7-14.

Ambos zarpazos acabaron de encender a Escocia. Llevó el partido a campo contrario y, casi por primera vez en el torneo, obligó a Francia a defender. Asomaron entonces las costuras de la selección visitante. Muy exigida por la delantera escocesa en el combate, su línea superada por los alas Graham y Steyn. El XV del Gallo no necesita mucho balón para liderar el marcador. Pero hoy, durante un buen tramo, se quedó sin él y sin capacidad de respuesta. Dos ensayos consecutivos de Escocia le devolvían el mando (19-14) del encuentro al descanso y elevaban su confianza a las nubes.

Si la primera parte de Escocia había sido buena, el arranque de la segunda quedará para el recuerdo de sus aficionados. Los medios White y Russell al mando de las operaciones; los delanteros, sobresalientes, gobernando en la mina. Se multiplicaban para llegar los primeros al agrupamiento, proteger los balones propios, presionar los ajenos. En ataque, lanzados como arietes al desgaste hasta derribar el muro.

Cuatro ensayos consecutivos ha metido Escocia a Francia para marcar un sonrojante 47-14 en el minuto 63. El naufragio galo se asomaba a los ojos de la estrella Dupont, que por una vez cometía errores incomprensibles para su categoría. La selección acostumbrada a recoger tantos balones sueltos se encontraba fuera de control. Sentenciado el partido, con Escocia por delante en la clasificación del Seis Naciones, Francia sólo podía aspirar a anotar dos ensayos más que le dieran un punto extra.

A toda velocidad, con un contraataque de lado a lado del campo, sumó Francia la tercera marca en el 73 y al fin se reencontró. El partido agonizaba cuando Francia consiguió desconectar a Escocia, que regresó a su habitual intermitencia para emborronar un triunfo que podría haber sido memorable. Al fin a gusto en el campo, reactivado su instinto anotador, el quince galo posó tres marcas en los cinco minutos finales. No sólo consiguió maquillar la derrota (50-40), sino que recuperó la iniciativa de cara a la última jornada.

Ahora Francia depende de sí misma para llevarse el próximo sábado el torneo: si derrota a Inglaterra en París anotando cuatro o más ensayos se proclamará campeona del Seis Naciones 2026. Si no gana o no llega a cuatro ensayos, Escocia, que visita a Irlanda, podría levantar el título si consigue ambos objetivos. E incluso Irlanda tiene opciones si vence a Escocia y Francia pierde con Inglaterra. Ocurra lo que ocurra, este torneo dejará dudas sobre la solvencia del vencedor como posibles rival de las grandes selecciones del sur. Y un año más, si no de excelencia en el juego, podrá presumir del encanto de la emoción.

Madonna responde al Celta y dice que guarda su camiseta: "¡Llevo a vuestro equipo en espíritu!"

Madonna responde al Celta y dice que guarda su camiseta: “¡Llevo a vuestro equipo en espíritu!”

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Madonna ha respondido, 72 horas después, a la llamada del Real Club Celta de Vigo en su búsqueda de la camiseta que la cantante lució en el concierto de Balaídos en 1990 y ha confirmado que es ella quien todavía la conserva.

"¡Esta camiseta está guardada en mi colección! ¡Llevo y represento a vuestro equipo en espíritu!", ha publicado esta tarde la cantante en su perfil de 'X'. Con este mensaje, ha cumplido el objetivo que tenía la carta que su presidenta, Marián Mouriño, dirigió a la artista el pasado miércoles y con la que le preguntaba: "¿La tienes tú?".

La cantante ha recogido la llamada del equipo después de que, en la pasada noche, el grupo SonDeSeu interpretase el clásico 'Like a Prayer' en la previa al partido contra el Real Madrid, una actuación que ella misma ha incluido en su publicación. El equipo ya ha reaccionado a su respuesta y ha dicho: "Te queremos, Madonna. Gracias por responder y por mantener viva una pieza de la historia del Celta".

CARTA DE MARÍAN MOURIÑO A MADONNA

En su viral carta, Mouriño le pedía "ayuda" para encontrar la prenda y le explicaba que el recuerdo de la noche del 29 de julio "sigue muy vivo" entre la afición: "Tu imagen con nuestra camiseta se convirtió en un mito y forma parte de esa historia del Celta que también se escribe fuera del terreno de juego".

La presidenta aseguraba que la imagen de Madonna con la elástica celeste "comenzó a brillar de otro modo con el paso de los años" porque ahora se entiende mejor lo que la cantante defendía entonces, lo que para Mouriño consiste en "cuestionar lo establecido y hacer frente a quien pretende decirte lo que puedes o no puedes hacer". "En el club que presido, nos reconocemos en esa manera de estar en el mundo", reflexionaba.

Pogacar, con la enésima exhibición en solitario, conquista su cuarta Strade Bianche

Pogacar, con la enésima exhibición en solitario, conquista su cuarta Strade Bianche

Después de cinco meses, desde Lombardía. Después de 147 días, volvió Pogacar a escena. A la Strade Bianche. A las carreteras blancas. Al ciclismo de cualquier color. Y el ciclismo a él, que reúne los del arcoíris. Pogacar es siempre la noticia. Haga lo que haga o deje de hacer. Cuando gana porque gana, que es lo normal. Cuando pierde porque pierde, que es lo raro. Esta vez ocurrió lo normal. Ganó.

Empezar la temporada para él y ganar. Llegar y besar el santo. Llegar, ver y vencer. De Italia a Italia. De Lombardía a Siena. De Siena, salida de la carrera, a Siena, llegada. Del dorsal 1 al dorsal 1. Ganó con el cabello teñido de rubio, un tono que aniña aún más un rostro de querubín sonriente. Ganó porque no podía ser de otro modo. Cuarta victoria en Siena, tercera consecutiva, una más que Fabian Cancellara. Y la número 109 de su historial. Y otra más, ¿y van? Del UAE.

Ganó y lo hizo de esa manera extraordinaria que en él es normal. A 80 kilómetros de la meta, en el séptimo tramo de "sterrato", en Monte Sante Marie, y como en 2024, demarró del grupo que era cabeza de carrera, controlado por UAE, y se acabó la historia sin historia de la carrera. La historia fue la falta de historia, o la única historia posible.

Demarró Pogacar como demarra él, sin auparse sobre los pedales, simplemente aumentando la cadencia y la potencia de la pedalada. Trataron de seguirle Jorgenson, Seixas, Del Toro, Pidcock, Van Aert, Grégoire... No pudieron, y nosotros no podemos saber cuanto hay de inferioridad y de resignación, cuánto de inferioridad y cuánto de actitud, en esa impotencia, en esa renuncia. Cuánto de imposibilidad y cuánto de fatalismo. Todos saben cuándo "Pogi" va a atacar y no pueden remediarlo. Lo saben y no pueden. No pueden y lo saben.

Pogacar, durante la Strade Bianche.

Pogacar, durante la Strade Bianche.MARCO BERTORELLOAFP

Polvo. Cipreses. Iglesias medievales. Cepas. Suaves colinas. La Toscana... Uno tras otro, fueron cayendo los tramos de tierra, cortos, duros, algunos con remates respingones del 15%, del 18%. Uno tras otro, con Pogacar manteniendo una ventaja de alrededor minuto y medio contra todos los notables, que habían acabado juntándose. Hay que mencionarlos, aunque sin pormenorizar, no es necesario, que no nos distraigan, porque la carrera era sólo una, y el corredor uno sólo.

Acostumbrados a las hazañas del esloveno, casi hemos olvidado el inmenso mérito que tiene vencer en solitario contra grupos, o tríos, o dúos, o lo que sea, formados por algunos de los mejores ciclistas del mundo, condenados a verlo partir y a volver a verlo ya en la meta. Pogacar es una bendición individual que vierte una maldición colectiva sobre los demás.

Pedaleaba y pedaleaba con un rictus infantil de esfuerzo y una sonrisa de desmentido a la cámara de la moto. Pedaleaba con el cuadro de la bicicleta cubierto con una capa de polvo y la radiante paleta del "maillot" apagada un tanto por ese mismo polvo pegado al sudor del campeón, del héroe. En los tramos más exigentes del recorrido, la gente, apretada, apelotonada, se volvía loca. No hubieran aclamado más a un italiano.

¿Hemos dicho que no había que pormenorizar con los rivales?... Hagámoslo, sin embargo, con Paul Seixas, ese prodigio francés de 19 años y del equipo Decathlon. En el sector 13, en el segundo paso por Pinzuto, él y Del Toro abandonaron a sus compañeros. El mexicano, también de UAE, como "Pogi", no relevaba. Incluso así, Seixas lo reventó en la durísima subida final a la Piazza del Campo para ser segundo.

Pogacar... El rey ha vuelto. Viva el rey.

De las bombas en Dubai al pádel en Gijón, 30 horas de viaje en mitad de la guerra de Irán: "Las primeras dos bombas no se te olvidan"

De las bombas en Dubai al pádel en Gijón, 30 horas de viaje en mitad de la guerra de Irán: “Las primeras dos bombas no se te olvidan”

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Fue un viaje de 30 horas. Desde el martes a las siete de la mañana al miércoles a la una de la tarde. De Dubai a Gijón, de las bombas de Irán a los partidos de Premier Padel. La odisea de Javi Garrido y Lucas Bergamini, una de las mejores parejas del pádel mundial, junto a su agente Víctor Ruiz, da para episodio de serie de televisión. "Las dos primeras bombas no se te olvidan", admiten en conversación con EL MUNDO.

Garrido y Bergamini, que tienen su residencia en Emiratos Árabes Unidos, habían entrenado por la mañana del sábado para preparar el torneo de Gijón y "sobre las dos de la tarde" se empezó a reenviar de móvil a móvil la noticia de que Estados Unidos e Israel habían atacado Irán. "Dos horas después comenzaron las primeras bombas cerca de nosotros. Nos quedamos en casa y cenamos todos juntos (viven ahí con sus parejas). No esperábamos que la cosa se agravara tan rápido", aseguran los jugadores.

Pero el conflicto escaló tan rápido que en la madrugada del sábado al domingo Irán atacó distintos puntos del Golfo Pérsico, entre ellos el centro de Dubai y uno de sus hoteles más famosos, el Fairmont. "Ahí la cosa se puso fea", explica Ruiz. "Javi y yo cenamos juntos en su casa, con mucha tensión, casi sin hablar... Yo me fui a mi hotel y él se quedó en casa, y en mitad de la noche la explosión de otro dron nos despertó. Ahí nos saltó un mensaje de aviso en todos los móviles: 'Busca refugio, se avecina un ataque con misiles'. Yo estaba en el hotel St. Regis, y todo el mundo se bajó al sótano, donde estuvimos hasta las seis de la mañana. Veíamos los mensajes de que un dron había caído en el Burj Al Araf, que estaba incendiado, que había una explosión... Pasamos ahí toda la noche y el domingo, cuando vimos que las defensas aéreas de Dubai eran sólidas, que se escuchaban los drones, la gente empezó a hacer vida normal", relata.

El domingo volvieron a entrenar y encontraron en un amigo a su ángel de la guarda: "Nos dijo: 'Hay una posibilidad de que podamos montar un chárter para Madrid desde Omán'. No dudamos. Y ahí empezó un poco la odisea. Todo el mundo quería salir de Dubai y el aeropuerto de Muscat, en Omán, era el más cercano de los que estaban activos. Buscamos conductores y no todos tenían el seguro para viajar hasta Omán. Algunos no se atrevían a ir porque las fronteras estaban cerradas y había controles de la Policía. Al final convencimos a uno y salimos", resume Ruiz. "Fue una aventura. Vimos alguna bomba, mucho ejército... Fue un viaje diferente", asegura Garrido.

El viaje se complicó en la frontera, donde el coche de Víctor y Lucas no podía pasar y tuvieron que recibir la ayuda de otro famoso deportista: "Javi entró sin problema, pero nosotros nos quedamos atrapados, el coche no podía pasar y teníamos que ir en autobús. Ahí apareció Karen Khachanov, el tenista ruso, que nos lo pagó. Sólo se podía pagar en efectivo y no teníamos. Se iba a Indian Wells con Rublev y Medvedev, también desde Muscat. Y acabamos llegando. Un trayecto de cuatro horas que terminó siendo de ocho. En Muscat estaba todo lleno, carreteras, hoteles... Todo el mundo intentando salir. Tuvimos mucha suerte, hay mucha gente que sigue intentando salir y no puede. Me escribían otros deportistas, 'oye, ¿tenéis hueco en el chárter?', y es que estábamos completos.".

El avión aterrizó en Madrid a la una y media de la madrugada del martes y a la una del miércoles llegaron a Gijón para jugar esa misma tarde el primer partido del Premier Padel de Gijón. "Premier nos puso el partido lo más tarde posible y pudimos comer y descansar algo. Fue un partido durísimo y tuvimos que remontar, pero lo conseguimos", explica Garrido.

Después de tres días compitiendo en Asturias, Garrido y Bergamini perdieron ayer contra Ale Galán y Fede Chingotto, la segunda mejor pareja del mundo.

Jon Rahm, sobre el avión que alquiló para 'rescatar' a varios jugadores en Dubái: "Me criaron con ciertos valores"

Jon Rahm, sobre el avión que alquiló para ‘rescatar’ a varios jugadores en Dubái: “Me criaron con ciertos valores”

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"Es simplemente mi deber". Así ha justificado Jon Rahm este sábado su decisión de alquilar un avión privado para que varios golfistas de LIV, el circuito saudí de golf, pudieran salir de Dubái y participar en el torneo de Hong Kong.

"Desde mi punto de vista, es simplemente mi deber. Me criaron con ciertos valores, como es la capacidad de ayudar a alguien, especialmente en una situación como esa, donde mi principal objetivo era sacarlos de allí, no necesariamente jugar un torneo", ha respondido el español al ser preguntado en una rueda de prensa en Hong Kong que recoge Efe, al final de la tercera jornada del torneo en la ciudad china.

El avión voló el pasado miércoles a Hong Kong desde Omán, país vecino a Emiratos Árabes Unidos, informa Efe, después de que el grupo de jugadores perdiera la conexión aérea desde Dubái al restringirse los vuelos tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán.

Entre esos golfistas, estaba el estadounidense Caleb Surratt, compañero de equipo de Rahm, a quien le dijo: "¿Qué tal si te olvidas de jugar el torneo y nos centramos en llevarte a un lugar seguro, y luego vemos si puedes llegar a Hong Kong?".

"Parecía que venir a aquí iba a ser difícil. Pero aquí están. Nunca pensé que podrían venir. Es increíble que tantos estén sanos y salvos, y eso es lo más importante", ha proseguido Rahm este sábado. El exnúmero uno del mundo explicó que una alternativa hubiera sido ir a España y que sopesó organizar los preparativos para que pudieran instalarse en el país para poder entrenar.

Competición en Hong Kong

Respecto a sus probabilidades de ganar en Hong Kong, donde afrontará este domingo la última ronda como líder empatado con el belga Thomas Detry, uno de los que ayudó a salir de Dubái, y el estadounidense Harold Varner III, el golfista español señaló: "Como estoy jugando bien al golf, espero mañana tener un buen domingo y lograrlo".

"Hay que seguir compitiendo y dándose oportunidades. Mientras siga así, jugaré bien al golf. Aprovecharé las oportunidades que se me presenten, pero ya llegará", añadió el León de Barrika sobre el hecho de que llevar sin ganar un torneo individual desde septiembre de 2024.

Mercedes vuela en la clasificación de Australia, Alonso se queda a las puertas de la Q2 y Sainz no puede salir

Mercedes vuela en la clasificación de Australia, Alonso se queda a las puertas de la Q2 y Sainz no puede salir

La nueva Fórmula 1, esa competición eléctrica y eficiente, guarda todavía muchas incógnitas, pero ya se conoce qué pilotos lucharán por las victorias y quiénes padecerán cada fin de semana. Quizá en la primera carrera, este domingo en Melbourne (05.00 horas, DAZN), se descubra una emoción hasta ahora escondida, espectáculo, adelantamientos, o quizá se confirme un Mundial tan desabrido como parece. Pero está claro que Mercedes dominará y que los pilotos españoles, Fernando Alonso y Carlos Sainz, difícilmente sumarán puntos.

Este sábado en la primera clasificación, George Russell y Kimi Antonelli atemorizaron a todos los actores del certamen —de los organizadores a los aficionados— con un doblete de suficiencia. Ni siquiera tuvieron que lucirse para separarse con casi un segundo de ventaja sobre el resto. Un escenario que les sitúa como favoritos a la carrera y mucho más allá: que ganen o no en el estreno de Australia depende tan solo de su fiabilidad. Tan rápidos, tan superiores, la lógica apunta a un doblete de la escudería alemana.

También pesan los problemas de sus rivales. Durante la pretemporada, en ese tiempo de amagos y órdagos, Ferrari se presentó como una posible alternativa, pero en la primera prueba cronometrada sus pilotos, Charles Leclerc (cuarto) y Lewis Hamilton (séptimo), se quedaron muy lejos de los Mercedes y parece que no cuentan con las armas necesarias. Quizá sí las tengan los Red Bull, de ahí el tercer puesto de Isack Hadjar, aunque no podrá comprobarlo el cuatro veces campeón Max Verstappen. Peleado con su monoplaza y disgustado con la nueva normativa, se estrelló en su primera vuelta y no pudo ni pasar de la Q2. «Nunca me había pasado algo así en mi vida; el eje trasero se me ha bloqueado, es muy extraño. Todo es muy complejo y, para ser sincero, así no es divertido», comentó el neerlandés.

Asanka Brendon RatnayakeAP

En la zona mixta posterior a la clasificación, Verstappen luchaba por esconder su enfado, al igual que los pilotos españoles, también eliminados a las primeras de cambio. Alonso, de hecho, se mostraba satisfecho pese a que saldrá en el puesto decimoséptimo de la parrilla. El desastre de Aston Martin, y especialmente de su motor Honda, le augura un año de penurias, pero al menos en la clasificación de Melbourne superó a los dos Cadillac y estuvo batallando con el Alpine de Franco Colapinto por superar la Q1. No pudo ser, pero algo es algo. "No hay ningún secreto. Estábamos a cuatro segundos y ahora estamos a tres porque hemos podido dar vueltas. Tenemos mucho que desbloquear del chasis, sólo nos falta fiabilidad, aunque seguimos teniendo el mismo déficit de potencia", comentó Alonso, que se quedó donde se quedó.

Hizo más que su compañero de equipo Lance Stroll, que ni siquiera salió a pista, y más que su compatriota Carlos Sainz. Un problema eléctrico en su Williams durante la tercera sesión de entrenamientos libres le impidió rodar con garantías y partirá vigesimoprimero. "Hemos tenido un problema y no lo hemos podido resolver a tiempo. Un fin de semana nefasto. En la carrera utilizaré la carrera como un test", finalizó el español.

Arbeloa, entre el "punto de inflexión" de Vigo y un mensaje a los ausentes: "Feliz por los que han querido venir"

Arbeloa, entre el “punto de inflexión” de Vigo y un mensaje a los ausentes: “Feliz por los que han querido venir”

Tres puntos y varios mensajes. Álvaro Arbeloa abandonó Balaídos con el Real Madrid agarrado a última hora a la Liga, con un gol de Fede Valverde tras rebotar en Marcos Alonso que permite a los blancos seguir a un punto del Barça. Este sábado, los azulgrana visitan San Mamés en otra tarde clave en la carrera por el título. Sin embargo, más allá de los importantes tres puntos, el técnico del conjunto madridista dejó un par de indirectas en sus declaraciones: un recado a los ausentes y una declaración de intenciones (veremos si lo convierte en realidad) sobre la cantera.

"Quedan 33 puntos y casi es como si no hubiera empezado la Liga. Va a ser una guerra cada partido. 10 bajas hoy... Tiene mucho mérito ganar en este campo por cómo venía jugando el Celta. Estoy muy feliz por la gente que ha querido venir y que ha querido empujar, estos son los momentos en los que se ven a los jugadores del Madrid y hoy he visto a muchos", señaló Arbeloa. "Por los que han querido venir", dijo, en una clara referencia a aquellos ausentes en el césped o el banquillo gallego.

Huijsen, Carreras y Mastantuono se perdieron el partido por sanción. Los dos primeros por sendas amarillas y el argentino por una roja directa. Tampoco pudo estar Camavinga, que entrenó el jueves pero no fue convocado por una infección en una muela, ni Alaba, con molestias. Más allá de esos, eran evidentes las bajas de Militao, Ceballos, Bellingham, Rodrygo y Mbappé.

Elogio a la cantera

En su lugar, Arbeloa apostó por Thiago Pitarch en el once inicial y por un banquillo lleno de canteranos, con Diego Aguado, Fati, Cestero, Manuel Ángel, Palacios y Gonzalo. "Tenemos una cantera que debemos valorar más. Aquí vienen los mejores del mundo, pero tenemos canteranos de muchísima calidad", reivindicó. "Hay que darle mérito a lo que ha hecho Thiago y a cómo quiere el balón. Necesitamos jugadores tan dinámicos como él, que tire 10 desmarques aunque no se la den", valoró el entrenador.

Pitarch fue de menos a más y se consolidó en la segunda parte con un derroche físico en el centro del campo del equipo, algo que parece capital para el duelo del miércoles contra el Manchester City en los octavos de final de la Champions. "Hace mucho que un canterano no sube del Castilla y se asienta, y él tiene 18 años. Se está ganando los minutos él solo. Se corresponde muy bien con lo que es un jugador del Madrid, un jugador 'marca' Real Madrid", añadió.

Palacios entró en el lugar de Arda Güler en el 65, provocando el enfado del turco mientras salía del campo. "¿Yo?", preguntó el zurdo, que se marchó riéndose al banquillo. "No sé si ha habido un entrenador que haya puesto más a Arda que yo. He sido el que más ha confiado en él y estoy muy contento con Arda, con cómo trabaja y la calidad que tiene. A empujar, hoy hemos ganado todos", explicó Arbeloa, que reconoció que espera que el triunfo en Vigo sea "un punto de inflexión".

"Ojalá. Es una victoria importante porque encaras de otra forma el partido del miércoles. Nos guía hacia el camino que queremos, que esto es el Madrid, pelear, creer, luchar. Podemos hacer cosas mejor, claro, pero hoy hemos tenido personalidad. Ojalá a partir de aquí vaya todo mucho mejor", finalizó.

"No ha sido una semana fácil"

Ningún jugador del Madrid apareció por la zona mixta de Balaídos, pero Thibaut Courtois habló ante los micrófonos de Real Madrid Televisión, donde aseguró que "no ha sido una semana fácil". "Me he vuelto loco con el gol, no ha sido una semana fácil. Es una buena victoria para coger confianza para el miércoles y demostrar que estamos luchando todos los que estamos aquí". Y pidió apoyo a la afición: "Necesitamos una intensidad enorme y mucha concentración. La gente tiene que estar como con el Benfica. La afición y nosotros tenemos que estar al 200%".

Una victoria de salvación provisional

Una victoria de salvación provisional

Cuántas veces se ha dicho que el fútbol es sólo un juego. Y la fortuna puede aparecer con rotundidad. Había entrado Iago Aspas y, a la primera jugada, su zurdazo se estrella en el poste izquierdo de Courtois. No muchos minutos después, un disparo de Valverde desde fuera del área tropezó en Marcos Alonso para transformarse en la primera victoria del Madrid en tres jornadas.Y respira. Por lo menos puede respirar el abatido Arbeloa.

El Madrid siempre luchó la victoria. El Celta no lo hizo. Giráldez se inhibió casi tácticamente. Jugó con un catenaccio melindroso. Sólo quería que el Madrid no tuviera espacios en ataque. No los tuvo, pero al final, como se dice, te la juegas a que un rebote cause la derrota.

Aunque fuera en un gol de suerte, creo que Giráldez se equivocó con su alineación y su miedo a dejar espacios a Vinicius. Logró un gol, porque Alexander-Arnold se lo regaló al Celta. Ni más ni menos. El ahora llamado Trent es como un cadáver en el juego. Creo que le importa un bledo el Madrid. Cobró un disparate por la prima de fichaje y se ha sentado a descansar en Madrid. Además, casi siempre anda lesionado.

Una pequeña brisa corre a favor del Madrid, ya que al Barcelona no le queda otro remedio que ganar en San Mamés. Estamos de acuerdo que el equipo de Flick juega mejor y es el favorito. Pero pienso que un Madrid sin fútbol, ni jugadores, casi los mejores, lesionados sólo cede un punto frente al líder.

Arbeloa ha logrado que su equipo pueda ganar un partido. Se equivocó al dejar a Trent sobre el césped. Y al hacer jugar a Brahim demasiado escorado hacia el lado derecho, una imposición que merma a la estrella de Marruecos. Esto fue lo que entorpeció a Valverde, sin espacio para participar donde le gusta, casi de extremo derecho.

Además, el técnico canterano es el culpable de que Arda Güler pierda toda su personalidad y efectividad. Lo pone de mediapunta, pero le exige que baje 40 metros hacia su portería para que inicie el juego ofensivo. Güler es un mediocentro que tiene gol. A 50 metros de la portería lo inutilizas.

Es increíble cómo Tchouaméni se ha convertido en la actual gran estrella del Madrid. Incluso marcó un tanto con precisión milimétrica. Y fue una vez más el mejor de su equipo.

No sé si esta afortunada victoria en Balaídos es tan decisiva como se supone. Con 10 bajas, con jugadores de la cantera que no son brillantes se puede creer aún en los los ángeles blancos madridistas. El próximo hueso es un Manchester City que parece favorito. Aunque nunca se sabe.

Fede Valverde logra la carambola del náufrago en Balaídos y sostiene al Madrid en la Liga

Fede Valverde logra la carambola del náufrago en Balaídos y sostiene al Madrid en la Liga

Una carambola lanzada por Fede Valverde sostiene al Madrid como se sostiene un náufrago sobre la balsa. Es realmente lo único en lo que este Madrid se parece al Madrid, en buscar la orilla cuando otros desfallecen. De esa forma la alcanzó en Balaídos para respirar, con una pléyade de canteranos sobre el campo, la apuesta de Arbeloa cuando todo estaba perdido. No tenía mucho más, es la verdad. El lanzamiento de Valverde, en el tiempo añadido, golpeó en Marcos Alonso para tocar la red como el Madrid toca la orilla, la esperanza. [Narración y estadísticas (1-2)]

Mendy, prácticamente inédito en la Liga, apareció en la izquierda. Parece claro que a Arbeloa no le complace Fran García tanto como a Xabi Alonso. En la situación en la que está la defensa del Madrid, como una nave con vías de agua, no hay nadie liberado del servicio. A la plaga de lesiones conocida se sumaban en Vigo las bajas de Carreras y Huijsen, sancionados. El técnico no sólo utilizó al francés, sino que varió el mecanismo defensivo en busca de la seguridad que no encuentra, y es que no hay partido en el que Courtois no se aparezca en el área, como una virgen pagana. Amén.

La debilidad de Trent

Arbeloa mandó a Valverde situarse como lateral en posición defensiva, cuando atacaba el Celta, para calzar el talón de Aquiles del Madrid, la espalda de Trent. Cuando avanza con la pelota, el inglés traza centros como si lo hiciera con un compás. Pedirle martillazos a un compás es una locura, por lo que a Trent hay que auxiliarlo, acompañarlo o sentarlo. No está la cosa para sentar a nadie, porque sigue sentado Carvajal. Cuánto pesa la ausencia del capitán verdadero. Cuando el Madrid no tuvo tiempo de realizar la maniobra, por un balón al espacio, Swedberg desnudó a Trent, lento, sin anticipación pese a tener la ventaja, y blandito. Rüdiger lo veía y se hacía cruces, aunque en ciertas acciones mejor no seguir su temerario ejemplo.

La facilidad hizo a Swedberg gustarse en la suerte, estuvo torero. El pase hacia atrás para Borja Iglesias fue de academia, como el remate del 'Panda', ansioso e impreciso hasta entonces, lo que le costó una tarjeta, pero fino en la definición.

La acción llevaba un empate inesperado a Balaídos, porque hasta entonces el Celta había sido sometido por un Madrid tenso, ganador en los duelos, y dinámico, aunque no tuviera toda la profundidad deseada. Vinicius había lanzado al palo en una escapada, pero después desapareció, desconectado del juego. El ataque lo complentaba Brahim, en la derecha, sin que la posición de delantero centro tuviera un titular claro, con Gonzalo en el banco. Asomaba Güler del mismo modo que lo hacía hasta Valverde, cuando se incorpraba al área en las acciones de ataque. Al final funcionó.

El que se asomó primero, en cambio, fue Tchouaméni, con un doble remate en el balcón del área y el gol en la siguiente acción, tras un saque de esquina ensayado. El golpeo fue tan preciso como un centro de Trent: palo y red.

Junto a Mbappé y Courtois, Tchoauméni es de los mejores futbolistas de este irregular Madrid. En la eliminatoria frente al Benfica su prestación fue fundamental. El Madrid necesita un faro para su juego, es una evidencia, pero de momento ha encontrado la boya. No es poco antes de una reconversión necesaria.

Giraldez, juego e identidad

Si Tchouaméni marcó y tuvo ocasiones fue porque el Celta le concedió el espacio para llegar, al defender demasiado cerca de Radu. No es lo que le gusta a Giraldez, uno de los entrenadores de moda. Basta ver dónde estaba y dónde está el Celta, con una promoción continúa de su cantera. Miguel Román, un gran mediocentro a sus 23 años, es la última prueba. Giraldez, de O Porriño, conjuga juego e identidad. Buena cosa. Cuando ordenó a los suyos salir de la cueva, una vez conseguido el empate, la encontró, aunque ello implicara riesgos, con un choque más equilibrado. Vini se activó y Thiago Pitarch se estiró, con un remate cargado de intenciones, pero también lo hicieron el 'Panda' o Jutglà.

Vinicius, ante Ilaix Moriba, el viernes en Balaídos.

Vinicius, ante Ilaix Moriba, el viernes en Balaídos.AFP

Era momento de decisiones y la primera de Arbeloa fue la de retirar a Güler para poner en liza a otra canterano, César Palacios. No había estado excelso el turco, pero fue el primer sorprendido. Después entraron Manuel Ángel y Gonzalo, más cantera. Giraldez, por su parte, reaccionó con tres cambios, porque su equipo volvía a acusar el aumento de ritmo del Madrid, y más tarde añadió el picante de Iago Aspas. El palo negó la gloria al ídolo local, la gloria que el Madrid corteja, hoy, como un náufrago.

El nuevo soldado de Pogacar para ganar las clásicas pendientes: un belga apasionado por la Historia y concejal de su pueblo

El nuevo soldado de Pogacar para ganar las clásicas pendientes: un belga apasionado por la Historia y concejal de su pueblo

El nuevo gladiador del emperador es un gigante de Flandes apasionado por la Historia y que hizo su pinitos en política como concejal de su pueblo. El belga Florian Vermeersch (Gante, 1999) es el último soldado de rango superior de Tadej Pogacar. Unos galones que este fornido rodador (1,93 metros) ha conseguido por la desgracia de sus compañeros en el UAE. Las lesiones de su compatriota Tim Wellens y del ecuatoriano Jhonatan Narváez le han relanzado en el escalafón de la escuadra de Emiratos. Ambos eran los encargados de proteger a Pogacar en el inicio del nuevo curso y en la conquista de las exigentes clásicas de primavera. Ahora, la labor de gregario de primer nivel recae en un rodador formado en el barro y en los adoquines.

Vermeersch comenzó en el ciclocrós y es un especialista en gravel (campeón del Mundial en 2025 y segundo en 2024 y 2023). En 2018 se estrenó en las pruebas de ruta, en un modesto equipo Continental, en 2020 fichó por el Lotto Soudal para relanzar su trayectoria. En 2021 impactó con su debut en la París-Roubaix al terminar segundo, por detrás del italiano Sonny Colbrelli y por delante de Mathieu van der Poel. Tras subir al podio, todos se interesaron por saber quién era ese osado chaval de 22 años que atravesaba los tramos de pavés con una increíble soltura. Una habilidad adquirida desde juvenil por sus entrenamientos y carreras en los empedrados senderos de la región de Flandes. Entonces se supo que estaba estudiando Historia en la Universidad de Gante y que era concejal del municipio de Lochristi, con cerca de 22.000 habitantes y a sólo 17 kilómetros de Gante. Un corredor inquieto y con mensaje.

En 2021 fue tercero en el Mundial de contrarreloj sub 23 y se estrenó en la Vuelta a España. En 2022 y 2023 fue seleccionado por Lotto para participar en el Tour de Francia. Su proyección quedó frenada en 2024 por una fractura de fémur de la pierna izquierda en la Vuelta a Murcia. En 2025 fue fichado por el UAE. Mauro Gianetti, director general de la escuadra de Pogacar, ya le había echa el ojo tiempo atrás. «Florian ha demostrado ser un ciclista muy fuerte y reforzará tanto a nuestro equipo de clásicas como al de carreras por etapas», señaló el italiano durante la presentación de su flamante rodador.

Tres magnos retos

Vermeersch reconoció sentirse feliz con su nuevo destino y muy halagado por el interés mostrado por el equipo del gobierno de UAE. «Es una placer formar parte del mejor equipo del pelotón profesional. Para mí es un sueño hecho realidad. Estoy muy contento por la confianza que han tenido en mí tras la lesión sufrida», señaló el belga, que sabe que fue contratado para potenciar, sobre todo, las prestaciones del grupo de Pogacar en las clásicas del inicio de curso. Este año ha arrancado con autoridad, al terminar tercero en la Omloop Het Nieuwsblad, la primera clásica de adoquines, en la que sólo fue superado por los neerlandeses Van der Poel y Tim Van Dijke.

Pogacar confía en este rodador, que este sábado deberá controlar las acometidas de los rivales en una de las pruebas preferidas del esloveno. En el sterrato de la Strade Bianche, Pogi disfruta como en ningún otro lugar, suma tres victorias consecutivas y ahora pretende establecer una plusmarca de cuatro triunfos. Isaac del Toro será la otra alternativa del UAE. El fenómeno francés Paul Seixas, de 19 años, persigue la sorpresa.

La prueba de las carreteras blancas será el aperitivo de los tres magnos retos de la nueva temporada: Milán-Remo (21 de marzo), París-Roubaix (12 de abril) y Tour de Francia (4-16 de julio). Las dos primeras citas obsesionan a Pogacar. Desde febrero está preparando la clásica italiana con series y entrenamientos tras moto en la subida al Poggio. Su lanzador en la La Classicissima será Del Toro. En El Infierno del Norte toda la responsabilidad recaerá en Vermeersch por acierto y experiencia en el pavés: cuatro participaciones en Roubaix (segundo en 2021 y quinto en 2025) y cinco en el Tour de Flandes. Pogacar, en su debut del pasado año, fue segundo. Una caída le privó por pelear por en triunfo con Van der Poel.

Pogacar también buscará repetir victorias en los otros Monumentos, Flandes (5 de abril), Lieja-Bastoña-Lieja (26 de abril) y Giro de Lombardía (10 de octubre), y en el Mundial (27 de septiembre). En verano pugnará por entrar en el Olimpo del Tour al igualar los cincos triunfos de Merckx, Hinault, Anquetil e Indurain. Una barbaridad.