Hansi Flick cae en su propia trampa con la defensa adelantada

Hansi Flick cae en su propia trampa con la defensa adelantada

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La defensa adelantada es una de las señas de identidad del Barça de Hansi Flick. Algo irrenunciable para el técnico alemán. En su primer curso al frente del banquillo barcelonista, este sistema funcionó como un reloj. Pero, en esta segunda temporada, las cosas no han marchado tan bien. Sus rivales ya saben a qué juega el equipo y muchos han dado con la tecla para castigar su pasión por el riesgo. A lo largo de la presente edición de la Champions, su equipo nunca fue capaz de dejar la portería a cero. Y, además, fue también el más goleado de entre los ocho primeros.

En la liguilla, los azulgrana concedieron 14 tantos. Varios de los conjuntos que se vieron obligados a pasar por una ronda previa, entre los que estarían nombres como los del Inter, el Newcastle, el Galatasaray o, incluso, el Mónaco, fueron capaces de acabar la primera fase de la competición con menos goles en contra en su casillero. El PSG, el grupo más goleador de la Champions, logró imponerse a domicilio a los barcelonistas por 1-2 en un partido ciertamente muy competido, mientras que el Brujas (3-3) y el Chelsea (3-0) se mostraron como los más efectivos a la hora de castigar su fragilidad.

Expulsiones en el límite

Los riesgos que asumen los barcelonistas a la hora de defender explican también, en gran parte, cómo el Atlético consiguió que dos defensores del conjunto del Camp Nou se vieran abocados a marcharse a la caseta antes de tiempo, tanto en la ida como en la vuelta de su cruce en estos cuartos de final de la Champions. Para evitar lo que podía ser un uno contra uno letal ante su portero, Cubarsí, en el feudo barcelonista, y Eric García, en el Metropolitano, tuvieron que cometer sendas infracciones que, tras ser revisadas por el VAR, acabaron con sendas tarjetas rojas.

La semana pasada, los barcelonistas fueron capaces, pese a ello, de firmar un acoso casi infernal a la portería de Musso. El pasado martes, en cambio, el bajón físico provocado más que posiblemente por el desgaste de los primeros 45 minutos hizo que fuera menos patente.

A lo largo de este cruce de cuartos con el Atlético, el Barça ha sido capaz de generar muchas acciones ofensivas. En la ida, pese a jugar toda la segunda parte con un futbolista menos sobre el campo, firmaron un total de 60 ataques, mientras que los jugadores de Simeone, por su parte, rubricaron 20. En la vuelta, sobre todo en ese primer tiempo de alto voltaje, el equipo de Flick incluso mejoró los números de la semana anterior, con un total de 63 ataques. Los rojiblancos, por su parte, firmaron 27. En ambos casos, la efectividad ante la portería rival marcó la diferencia.

La semana pasada, por mucho que se volcaran una y otra vez en busca de la meta rival, los azulgrana fueron incapaces de marcar un solo tanto. Por contra, los visitantes asestaron dos zarpazos que dejó la eliminatoria terriblemente cuesta arriba para los culés por medio de Julián Álvarez y Sorloth.

En el Metropolitano, mientras, los barcelonistas vieron un poco más recompensado su esfuerzo. Únicamente, en los primeros 24 minutos del duelo. Lamine Yamal, incombustible a lo largo de todo el cruce y conjurado para lograr lo imposible, abrió el marcador y Ferran Torres puso el 0-2. No obstante, el buscadísimo 0-3 no quiso llegar. En gran parte por el buen hacer de Musso bajo los palos. Yendo a por todas, guardando como oro en paño el hecho de haber igualado la eliminatoria, el Atlético aprovechó los riesgos que tomaron los zagueros azulgrana para bajar el suflé con el 1-2.

Y, a partir de allí, los intentos por volver a igualar la situación de los visitantes, con la excepción del tanto anulado a Ferran Torres por fuera de juego, caerían en saco roto.

«En la primera parte, debimos marcar más goles y no esperábamos que ellos lo hicieran», confesó Flick tras un duelo en el que también le critican la falta de acierto en los cambios.

Ser más contundentes y defender mejor. Esas dos son las tareas pendientes en las que el equipo debe mejorar para ser de verdad serio aspirante a lograr un título tan exigente como la Champions.

Alcaraz se retira del Godó: "Es una lesión más seria de lo que esperábamos"

Alcaraz se retira del Godó: “Es una lesión más seria de lo que esperábamos”

Carlos Alcaraz no disputará el partido de octavos de final de Conde de Godó contra el checo Tomas Machac. Así lo ha anunciado el murciano este miércoles en comparecencia ante los medios después de no completar su entrenamiento del día a causa de las molestias en su muñeca derecha -"después de un resto"- que ya le impidieron rendir al 100% en su debut en el Barcelona Open Banc Sabadell.

El abandono no permitirá al español conquistar un torneo en el que el año pasado disputó la final, por lo que perderá 280 puntos en el ránking ATP.

La siguiente cita de Alcaraz debería situarle en Madrid, en el Mutua Madrid Open, a partir del 22 de abril. Un torneo en el que Jannick Sinner llegará sí o sí como número uno del mundo.

"Es una situación que creía que había sentido previamente y que no iba a ir a más. Que eran molestias de exigencia de toda la semana. Pero vistas las pruebas de hoy, es una lesión un poquito mas seria de lo que nos esperábamos", aclaró el murciano en el comunicado que leyó a los medios. "Tengo que escuchar a mi cuerpo, que no me repercuta para el futuro. Por eso de borrarme del torneo", concluyó, pensando en la gran cita de Roland Garros.

Simeone y Griezmann, el yin y el yang del 'nuevo' Atlético: "No es fácil dejar fuera tres veces al Barça de Messi y Yamal"

Simeone y Griezmann, el yin y el yang del ‘nuevo’ Atlético: “No es fácil dejar fuera tres veces al Barça de Messi y Yamal”

Es el contraste de este Atlético. El yin y el yang. Clement Turpin pitaba el final y Simeone se quedaba quieto, como una estatua, en la banda junto a su banquillo. Griezmann iniciaba su serie de saltos y celebraciones que culminarían en un baile, solo, en el centro del campo del Metropolitano. "Es la canción que solemos hacer después del partido, me salió solo y disfruté mucho ese momento", explicó el jugador.

Era una hazaña rojiblanca este pase a semifinales de Champions. Otra protagonizada por el equipo del Cholo que vuelve al penúltimo paso de la máxima competición continental tras nueve años. "No es fácil dejar tres veces a fuera al Barça de Messi y de Yamal", comenzaba el técnico para culminar con un eslogan atlético sobre el merecimiento: "Mucho trabajo y corazón". Y Griezmann.

El argentino pareció acordarse de aquello de si el francés comía en la mesa de Messi y Cristiano. Él no duda de que fue una de las claves de este pase a semifinales. El galo es su niño bonito, el que mereció el mayor de sus halagos en la sala de prensa del Camp Nou en la ida de esta nueva batalla ante el Barça en Champions y que este martes repitió sin dudar. "Hablamos tanto con Antoine. Él sabe lo mucho que le quiero y lo dije delante de todos porque es un genio. Nos daremos cuenta con el tiempo. Es un jugador diferencial, con personalidad, increíble. Ojalá Dios y el destino le den lo que está buscando", alabó de nuevo.

Lo que está buscando el francés son títulos. Se perdió alguno importante con el Atlético y ahora los pelea con ahínco, sudando cada minuto. "Es mi profesión", ha dicho con humildad para luego devolver los piropos a su técnico sobre lo que está consiguiendo en los últimos años. Hablamos de cuatro semifinales europeas de las siete en la historia del club y tres eliminaciones del todopoderoso Barcelona. "No habrá otro como él, ojalá se quede lo máximo posible. Lo que está haciendo es increíble y no lo puedo explicar en dos minutos", lanzó el jugador.

El nuevo Atlético

Lo que resulta inverosímil, para los mayores seguidores de Simeone y para sus detractores, es el cambio de rumbo de su equipo. El Atlético de Lookman, un futbolista de una categoría y características que "nunca" tuvo el Atlético según el Cholo, de Julián, de Sorloth, al que el argentino llama cariñosamente El Flaco y de Antoine, claro, no se parece en nada al que forjó el entrenador para intentar asaltar dos finales de Champions.

"Cada equipo tiene su patrón de juego y con los años hemos ido evolucionando a distintos patrones, pero tenemos muy claro lo que queremos. Atacamos mejor que defendemos, no tenemos otro camino. El patrón es ése", definió el Cholo. En 14 partidos de la máxima competición continental, los rojiblancos suman 34 goles a favor en 208 disparos y 26 en contra. Son 2,43 tantos marcados y 1,86 encajados por partido cuando la media de las últimas 10 temporadas es 1,36 a favor por encuentro frente a 1,25 en contra.

El equipo de las últimas semifinales, las que se perdieron ante el Real Madrid en la 2016/17, apenas encajó 10 tantos en 12 partidos y si nos vamos al finalista del curso anterior, apenas siete tantos en 13 partidos y el de la 2013/14, 10 en los mismos encuentros.

A este nuevo Atlético, le viene otra montaña el sábado. En esta ocasión se trata ya de hollar cumbre. "Ahora queremos ganar la Copa. Llevamos mucho tiempo sin ganarla y vamos a ir a por ella", expresó el capitán Koke. La Real Sociedad espera a este ofensivo equipo rojiblanco.

Muere Curro Sanjosé, leyenda del Sevilla

Muere Curro Sanjosé, leyenda del Sevilla

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Curro Sanjosé, 'VIII Dorsal de Leyenda' del Sevilla, ha muerto en la capital hispalense a los 73 años, ha informado el club sevillista, en el que el racial lateral zurdo jugó 16 temporadas en las que disputó 373 partidos oficiales.

Francisco Sanjosé García, octavo jugador con más partidos oficiales con la camiseta del Sevilla, fue lo que se conoce como jugador de un solo equipo, el Sevilla, al que llegó tras dos años en el Alcalá y en el que debutó con dieciciete años en Pontevedra, a las órdenes de Max Merkel en un partido copero.

Una temporada después, en la 1971/72, llegó el estreno liguero en el Camp Nou de la mano del griego Dan Georgiadis y, desde ese momento, no tardó en hacerse el dueño del lateral izquierdo del equipo, en el que permaneció de forma ininterrumpida hasta la 1985/86.

Tras colgar las botas, el club le rindió homenaje con un partido en el Ramón Sánchez-Pizjuán ante el Nacional de Montevideo en agosto de 1986 y, posteriormente, siguió vinculado a los veteranos y mundo de las peñas, acudiendo a todos los actos a los que se le requería.

Muere Santamaría, leyenda del Real Madrid y ex seleccionador de España

Muere Santamaría, leyenda del Real Madrid y ex seleccionador de España

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El que fuera jugador del Real Madrid y seleccionador nacional de España en el Mundial 1982, el uruguayo Emilio Santamaría, falleció este miércoles a la edad de 96 años. El Real Madrid, que informó de la muerte, "lamenta profundamente" el fallecimiento de Santamaría al que califica de "una de las más grandes leyendas" del club y del fútbol mundial.

"El Real Madrid quiere expresar sus condolencias y su cariño a su esposa Nora, a sus hijos Nelson, Nora, Beatriz, José, Silvia y Javier, a sus nietos, sus bisniestos y a todos sus familiares, compañeros y seres queridos", dice el comunicado del Madrid.

"José Emilio Santamaría llegó al Real Madrid en 1957 procedente del Club Nacional de Football (Uruguay), y defendió la camiseta de nuestro club durante nueve temporadas, hasta 1966", señala la nota, que añade que "ganó con el Real Madrid 4 Copas de Europa, 1 Copa Intercontinental, 6 Ligas y 1 Copa de España, en 337 partidos", añade la n ota.

"Santamaría siempre será recordado como uno de los grandes símbolos de nuestro club. Formó parte de un equipo que quedará en la memoria de todos los madridistas y de todos los aficionados al fútbol en el mundo. Junto a los Di Stéfano, Puskas, Gento o Kopa, aquel equipo comenzó a construir el mito del Real Madrid. Santamaría siempre representó de manera ejemplar los valores de nuestro club y hasta su último momento, el Real Madrid ha sido la gran pasión de su vida", ha expresado el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez.

Jose Emilio Santamaria posa con sus trofeos en su casa.

Jose Emilio Santamaria posa con sus trofeos en su casa.JAVIER BARBANCHOEL MUNDO

Con el Club Nacional de Football ganó cuatro veces el Campeonato Uruguayo, fue internacional en 25 ocasiones con Uruguay y 16 con España, disputó el Mundial de Suiza en 1954 con la selección uruguaya, y el Mundial de Chile en 1962 con la selección española.

"Como entrenador, Santamaría comenzó su carrera al año siguiente de su retirada como jugador, en la cantera del Real Madrid. Dirigió a la selección olímpica de España en los Juegos Olímpicos de México en 1968 y en los Juegos Olímpicos de Moscú en 1980. Y en 1982, fue el seleccionador español en el Mundial de España", informa el club blanco.

"Desde 1971, y durante 7 temporadas dirigió al RCD Espanyol en 252 partidos, convirtiéndose en el entrenador con más partidos oficiales en la historia del club", señala la nota.

Mensaje interno del Madrid a Bellingham para hacer funcionar a las estrellas: “Depende de ti”

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La opinión pública debate sobre Kylian Mbappé y Vinicius Júnior, pero estos últimos días en Valdebebas la mirada se ha dirigido hacia Jude Bellingham. «Esto depende de ti», le han dicho, directamente y a la cara, al centrocampista inglés en la ciudad deportiva del Real Madrid antes de viajar a Múnich. En Alemania, los blancos se enfrentarán al Bayern y al último juicio de la temporada... Y veremos si de este proyecto.

Despedido Xabi Alonso, perdida la Copa y olvidada la Liga tras una serie de catastróficos pinchazos, la Champions League es la única cuenta pendiente de un vestuario que se ha ganado a pulso ser la diana de los responsables del club. En los despachos del Bernabéu han dejado a un lado las lesiones, las ideas de Xabi Alonso o cualquier otro condicionante que haya sido protagonista en la temporada del Madrid y han girado su vista y sus culpas hacia el vestuario.

Antes del partido de ida, el mensaje al grupo ya se centraba en que la eliminatoria contra el Bayern iba a ser clave en la posible reconstrucción de la plantilla en verano. Una derrota aceleraría algunas reflexiones que ahora ya se deslizan en varios pasillos. Algunas ventas importantes que hace meses eran impensables ya no lo son.

El enfado de la dirección general del club por el rendimiento desde el verano de 2024 ha ido aumentando en los últimos seis meses y las derrotas contra Arsenal, Liverpool, Barcelona o PSG, rivales directos en la lucha por los títulos, han ido menguando la confianza de la directiva en la plantilla. Y en este momento, Bellingham, querido y respetado por los distintos grupos que forman el vestuario, ha recibido galones de líder en un tramo crucial del curso y del proyecto. Y es que el inglés se intuye capital en el éxito de esta generación del conjunto blanco y así se lo han hecho saber. Confían en él después de una extraordinaria primera temporada y admiten que las lesiones de hombro e isquio no le han dejado coger ritmo, pero le piden más a todos los niveles. Mayor implicación tanto en el césped como en el vestuario.

La pareja Vini-Mbappé, innegociable

En un equipo falto de líderes, Militao, Valverde, Rüdiger y el propio Bellingham han dado un paso adelante en estas últimas semanas. El inglés, especialmente, tras su vuelta de la lesión. Su regreso y el de Mbappé ha coincidido con dos derrotas y un empate y con el inevitable debate de si el inglés, el francés y Vinicius pueden jugar juntos. La respuesta en Valdebebas es clara: «Deben hacerlo». No hay opción.

El club, a pesar de los resultados del último año, no se plantea romper el tridente y sí analiza cómo mejorar el centro del campo y la defensa, pero le insiste a Bellingham con la frase de estos días: «Depende mucho de ti».

El británico, a caballo entre la mediapunta y el puesto de delantero centro en el doblete de 2024, está llamado por la dirección del club a ser más centrocampista que delantero, más organizador que ejecutor, más facilitador que goleador. Y a Bellingham, que recibió los focos de medio mundo hace menos de dos años, le está costando asumir el cambio. «Los últimos meses han sido de frustración y desde 2024 y ha sido un cambio de posición, no ha sido fácil» admitió en el Allianz sobre las diferencias entre el equipo ante s y después de la llegada de Mbappé. Esta noche, juicio en Múnich.

La gran locura del Cholo

La gran locura del Cholo

Aunque parezca un milagro, lo cierto es que el Cholo ha logrado, indiscutiblemente, meter al Atlético de Madrid en una semifinal de la Champions nueve años después. Hasta el final jamás se sabrá si el Cholo podrá por fin ganar una Champions que le tiene retorcido por dentro, como un castigo pendiente.

Con el segundo gol azulgrana, el de Ferrán, vi a un Barcelona imparable y a un Atleti excesivamente asustado, incapaz de frenar esa orgía de pases entre Pedri, Fermín, Olmo y el increíble Lamine Yamal. Más de un momento pensé que el Atleti, una vez más, iba a ser el acostumbrado 'pupas'.

¿Qué pasó para que la inercia del partido cambiara mágicamente a favor del Atlético? Pues la carrera espectacular de Llorente y el inmejorable remate de Lookman, con la inestimable ayuda del desastroso Koundé, que atraviesa una simbiosis perfecta entre la mediocridad absoluta y el error perpetuo.

Pero el gran culpable fue Flick, al que una vez más le pillaron al equipo completamente desnudo. Por eso Flick no ganará nunca una Champions con el Barcelona. No se puede jugar con un sistema tan adelantado y tan suicida. Siempre encontrará la misma muerte defensiva.

El gol de Lookman fue otra muerte en vida para el Barcelona. Ya no hubo más exhibiciones de esos jugadores que volvían locos a los rojiblancos, ni aparecieron los regalos del inefable Lenglet, que había entregado dos goles al Barcelona en bandeja. Sobre todo en el primero de Lamine Yamal.

El cambio de Yamal

Yamal nunca pudo deshacerse de Ruggeri, a pesar de que Simeone había tomado la decisión y solo el argentino le marcaba. Pero Lamine es como un suflé chispeante que se apaga: algo deslumbrante que acaba siendo inoperante. Incluso tuvo que desplazarse al lado izquierdo, porque Flick se dio cuenta de que no había más remedio, ante la aparición del diminuto Correa.

En la segunda parte el Barcelona lo siguió intentando, pero las fuerzas se habían agotado. Gavi hizo su habitual faena y fue con rabia a golpear al rival Ruggeri, que había sido el culpable de que su Lamine no funcionara como se esperaba. Fue roja, pero el pulcro Turpin no la sacó.

Sean mentalmente sinceros. ¿Creen que un árbitro español hubiera expulsado al exaltado EricGarcía? De ninguna manera. Incluso los árbitros del Comité Técnico han premiado con una final de Copa al árbitro que no pitó el penalti a Mbappé, que en aquel momento valía más que el agua. La corrupción es absoluta. Al árbitro al que llaman barcelonista.

Los catalanes nunca lograrán que el catalán se hable en Europa. Ni siquiera en la Champions, donde acaban como un equipo que ni siente ni padece fuera de casa. El gran abrazo del Atleti.

El Atleti y el sueño de un loco: ya sólo quedan cuatro

El Atleti y el sueño de un loco: ya sólo quedan cuatro

Si odian mucho a alguien, pónganle a escribir desde la grada en un partido vital de su equipo. Si no llego al final de esta columna, digan a mis hijos que los quise.

El Barça y su famoso entorno se pasaron la semana quejándose por cualquier cosa. ¿Les culpo? No, yo habría hecho lo mismo, pero, curiosamente, pasaron por alto el fallo más influyente para la vuelta: la tarjeta inventada a Pubill que le impidió jugar y colocó a Lenglet en el campo. Ese sí fue un error de valor gol. O goles. A los 4 minutos, el francés había resucitado al Barça. Y a los 24, 0-2. Drama. Tragedia. Pupismo...

Y una mierda, con perdón.

Hablemos de Simeone. El Cholo no está bien. Desde Milán, cuyo desenlace nunca se ha perdonado, vive con el convencimiento, obsesivo y seguramente irracional de que va a ganar la Champions con el Atleti. El equipo puede llevar años titubeando, pero nunca se ha sacado esa idea de la cabeza. Y de algún modo ha hecho creer a la plantilla. Se pueden discutir cosas del argentino, pero no su liderazgo. Es de otro mundo.

Con 0-2 y los fantasmas de otra era amenazando con resucitar, el Atleti siguió el sueño loco de su jefe. Ganará o no la Champions, pero ya sólo quedan cuatro equipos.

Mientras, al Barça se le diluyeron los humos en el carácter ajeno. Sucede en ese vestuario algo muy de grupito de instituto. A la sombra del realmente guay, un Lamine que se comporta mucho mejor de lo que se vende, se vienen arriba una serie de chiquillos que viven de él. Fermín pase, porque es realmente bueno, pero es un misterio de dónde les viene los aires de grandeza a Gavi o Eric García, que sin Yamal serian notas al pie. Por cierto, el miedo en el estadio cada vez que el extremo cogía la bola no se veía desde Messi. Ojalá llegué el Mundial para ir a muerte con él. Es un milagro.

Pero este fue el día de otros y, por emocionante que fuera ver a Koke y Griezmann liderar una última carga a por el trofeo maldito, hay que elogiar a secundarios. A un Llorente, que no lo es tanto, pero a menudo se infravalora; a Ruggeri, el Maldini sin planchar; a Musso, el héroe inesperado; a LeNormand... Y al Cholo, claro, que está loco. Quedan tres partidos. Tres.

Sobreviví a la columna. Al llegar a casa les diré a mis hijos que les quiero. Más o menos, como al Atleti.

El Barcelona se escuda en la mala suerte: "Hemos hecho un partido fantástico, incluso con uno menos"

El Barcelona se escuda en la mala suerte: “Hemos hecho un partido fantástico, incluso con uno menos”

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El Barça tropezó con la misma piedra. Cuando parecía tenerlo todo a favor para, por lo menos, llevar la eliminatoria a la prórroga, una nueva tarjeta roja que necesitó de la intervención del VAR acabó por condenarlo a la eliminación en los cuartos de final de la Champions. En esta ocasión fue Eric García a quien le tocó marcharse antes de tiempo a los vestuarios por arrollar a Sorloth cuando el sueco lo tenía todo a favor para poner el 2-2. Clément Turpin, de hecho, antes de que su asistente señalara un fuera de juego inexistente, llevaba la cartulina amarilla en la mano, con lo que el calco de la jugada de la semana anterior en el Spotify Camp Nou habría sido completo.

Los azulgrana, en este caso, optaron por hablar sobre todo de mala fortuna. "Creo que hemos hecho un buen partido, nos hemos dejado la vida, lo hemos intentado todo. Tengo la sensación de que la suerte no estaba de nuestro lado. Toca seguir, tenemos un equipo joven, pero con mucha calidad y que puede competir por todo, como hemos demostrado en los dos últimos años", aseveró Frenkie de Jong en Movistar tras el partido. "Hemos hecho un partido fantástico, incluso jugando con uno menos. No hemos tenido mucha suerte, ha sido así y tenemos que aceptarlo", le secundó Hansi Flick. "El fútbol son pequeños detalles, pero el equipo ha tenido actitud, lo ha dado todo. Han hecho un trabajo fantástico, pero no lo hemos conseguido", zanjó.

"Nunca es bueno caer en cuartos, queremos ganar la Champions. Esto no significa que no juguemos bien o que no estemos en el camino correcto. En Europa lo que te marca son siempre los detalles, y tienes que tener suerte también. Si seguimos así, en algún momento caerá de nuestro lado", insistió De Jong. De nada la sirvió al Barça remar tanto para buscar la heroica. Empezando por un LamineYamal que, en la víspera del duelo, fue muy contundente: "No creo que todo pase por mí, pero, si eso llega a ocurrir, tampoco me va a importar", aseguró.

La imagen de Yamal

Mucho antes, el 10 azulgrana había jugado también sus cartas en las redes sociales. En este caso, cambiando su foto de perfil por una imagen del LeBron James que, en 2016, condujo a los Lakers hacia la victoria en la serie final de la NBA tras remontar el 3-1 que había logrado atesorar Golden State Warriors. Literalmente, lo nunca visto. Nada mejor que inspirarse en ese momento épico para conseguir también algo que el Barça tampoco había logrado nunca antes: superar al Atlético en un cruce de cuartos de final la Champions.

THOMAS COEXAFP

En los dos precedentes previos a esta serie, siempre habían seguido adelante los rojiblancos. En la temporada 2013-14, tras empatar 1-1 en el feudo azulgrana e imponerse por 1-0 en casa. En la 2015-16 mientras, tras caer por 2-1 a domicilio, en un encuentro en el que incluso se quedaron con uno menos sobre el césped, y vencer por 2-0 en la vuelta en un encuentro en el que el árbitro, el italiano Nicola Rizzoli, sacó fuera del área unas manos de Gabi que podría haberles permitido a los barcelonistas forzar la prórroga. Un partido que, este mismo lunes, alcanzó precisamente su décimo aniversario.

Koke, por su parte, quiso destacar el ejercicio de resiliencia del Atlético. "Hicimos un partidazo en Barcelona, esta vez nos ha costado mucho, pero el equipo ha sabido sobreponerse. Somos justos vencedores de la eliminatoria", valoró el capitán rojiblanco. "Con el 0-2, les he dicho a los compañeros que había que seguir, que la eliminatoria estaba empatada y que había que ir a por el gol. Y eso hemos hecho. Musso, además, ha hecho un partidazo, al igual que Llorente o Griezmann. Todos lo hemos hecho, dentro de nuestras posibilidades. Ahora, queremos ganar la Copa y vamos a ir a por ella", sentenció.

Simeone le quita la Play a Lamine

Simeone le quita la Play a Lamine

Me decía mi amigo Kiko, que es del Atleti, que si el Real Madrid seguía adelante, prefería quedar eliminado de la Champions League. Las dos finales perdidas le han generado tal estrés postraumático, que no es que haya dejado de creer en los milagros, sino que ha dejado de creer en los milagros del Atleti. Quizá sea ese el principal problema de los del Cholo, pero también de los del Barça, quienes por una inescrutable razón se ven cada año levantando la orejona.

Tenía razón el Cholo Simeone. El Cholo Simeone siempre tiene razón, cuando se marcó como objetivo para el partido de ida la amarilla para Lamine que le impidiera jugar la vuelta. Sin ella, el 0-2 fue lo de menos. Si acaso, un contratiempo, al proponerle a quien aspira a mejor jugador del mundo el trámite obligatorio: lograr un imposible que, otra vez de milagro, lo sigue siendo.

Lamine Yamal llegó al Metropolita con gafas y zapatillas de andar por casa, y se puso a jugar a la Play, ya que todo lo que hizo durante 90 minutos es biológicamente inviable sin una consola. O inútil, a ojos de un madridista.

Saliendo con once en el partido de vuelta, superar al Barça otra vez era dificilísimo. Con Lamine imposible. Encima el Barça hizo lo más difícil, que fue remontar la eliminatoria en 20 minutos. Solo que el Atleti, también, que fue no dejar escaparla antes del descanso, y retomar la superioridad numérica a la media hora de la segunda. Sin embargo, el verdadero milagro es de los del Cholo es que sigan acabando los partidos con once.

Como la eliminatoria exigía altas dosis de sacrificio, Flick apostó por Gavi y Fermín, quienes no dejarían que una hemorragia masiva, o una mera rotura de menisco y ligamento, les impidiera estar en semifinales. Gavi ha vuelto, sin ninguna duda, y España recupera a un centrocampista para el Mundial. O a todos. Con él, a los culés, ya solo les faltaría un delantero. Y eso que tras el partido ante el Espanyol, Ferrán salió a reivindicarse: "Les jode, pero yo siempre pienso en trabajar", soltó tras conseguir el reto de pasarse trece partidos sin marcar, y tener que regresar a lo que se supone más fácil para un delantero del Barça: meter alguna de las decenas de ocasiones que generan por partido.

En la misma mesa que Lamine, Griezmann sigue disfrutando de la despedida más larga de la historia. Le salió bien a Simeone decirle adiós a falta de por lo menos diez partidos, porque a partir de ese momento dejó de alinear a un delantero, para alinear a un mito.

El Barça juega a otra cosa. Como siempre. Y lo hace tan bien que, a la hora la verdad, casi nunca gana en Europa, lo que nos lleva a pensar si a eso de ganar se le puede llamar fútbol.