Vingegaard rompe a Evenepoel y dinamita la Volta a Catalunya

Vingegaard rompe a Evenepoel y dinamita la Volta a Catalunya

Sin su máximo rival, Tadej Pogacar, Jonas Vingegaard (Team Visma/Lease a Bike) demostró en las rampas del puerto de categoría especial del Coll de Pal, donde finalizó la quinta etapa de la Volta Ciclista a Catalunya, que está un peldaño por encima del resto de 'gallos', que no pudieron responder al ataque en solitario del danés a 5,9 kilómetros de meta.

El bicampeón del Tour de Francia, que en las cimas de los Pirineos se enfundó el maillot de líder, confirmó su condición de favorito tras adjudicarse la primera jornada de montaña, de 153,1 kilómetros, con inicio en La Seu d'Urgell y final en el puerto donde cruzó la meta con un tiempo de 4h.13:44.

A 51 segundos del danés terminó el austríaco Felix Gall (Decathlon CMA GSM), segundo, seguido del dúo formado por el francés Lenny Martínez (Bahrain-Victorious), tercero, y el alemán Florian Lipowitz (Red Bull-Bora-Hansgrohe), cuarto, que acabaron a 1:01 del ganador de la etapa.

Vingegaard, que ya ganó dos etapas en la París-Niza que se llevó hace un par de semanas, dinamitó la general en el primer gran día, dejando en la cuneta a Remco Evenepoel (Red Bull-Bora-Hansgrohe), uno de los ciclistas llamados a discutir su jerarquía en esta Volta.

El belga culminó la cima del Coll de Pal a un minuto y 38 segundos del ciclista del Visma, que tras su hachazo en la primera de las dos etapas de montaña de la ronda catalana es el líder destacado de la prueba con 57 segundos de ventaja sobre Gall, segundo.

Lenny Martínez es tercero en la general, a 1:09 de Vingegaard. Evenepeol es sexto tras su compañero, Florian Lipowitz, cuarto, y Valentin Paret-Peintre (Soudal Quick-Step), quinto.

El viento, otra vez protagonista

Todo ello, en una jornada en la que el viento fue protagonista también este viernes en los Pirineos, pero, a diferencia del día anterior, cuando se anuló el ascenso a Vallter, no tuvo tanta incidencia en el recorrido de la primera etapa de montaña de la ronda catalana.

La organización, eso sí, modificó ligeramente la meta al Coll de Pal, retrasando en 2,2 kilómetros la llegada, que mantuvo un final en alto reservado para que los favoritos midieran sus fuerzas a lo largo de los 16,7 kilómetros de un puerto tendido, con un desnivel medio del 7% y rampas máximas del 14%.

Antes, los ciclistas tuvieron que sortear cuatro cimas duras: el Port Colldarnat, de primera categoría, conocido como 'el Stelvio Catalán' por las emblemáticas curvas que dibuja su ascenso, el Coll de Josa, de segunda, y los grandes porcentajes de desnivel del Coll de Fumanya y la Collada Sobirana, de primera.

Marc Soler, en la escapada del día

Ya desde los primeros compases se evidenció que los equipos punteros se tomaban en serio la etapa. Ciclistas como Giulio Ciccone (Lidl-Trek), Marc Soler (UAE Team Emirates), Davide Pinganzoli (Team Visma / Lease a Bike), Einer Rubio ( Movistar Team) y William Lecerf (Soudal Quick-Step) cuajaron una fuga de nivel en el primer escollo montañoso de la jornada.

Bajo un sol radiante pero con rachas de viento que acentuaban el frío, los escapados culminaron los puertos de Coll de Josa, Fumanya, donde cedió Lecerf, y Collada Sobirana.

Por su parte, el pelotón rodaba a buen ritmo, a unos dos minutos de los fugados, antes de que los Red Bull aumentaran la cadencia en llano, justo después de descender el puerto de Fumanya, para reducir distancias.

En las rampas de la Collada Sobirana, con un desnivel medio del 6,5%, el pelotón se acercó a la fuga, que iba perdiendo efectivos. El colombiano Rubio cedía y solo quedaban al frente de carrera Soler, Piganzoli y Ciccone.

Este intentó un ataque infructuoso en el descenso, mientras que en el pelotón se producían dos caídas, que involucraron, entre otros, a Joao Almeida y Tom Pidcock. El portugués pudo reengancharse al gran grupo y acabó a 1:59 del ganador, pero el británico quedó descabalgado de los mejores.

En las primeras rampas de Coll de Pal, Ciccone atacó en solitario a sus compañeros de fuga, que fueron cazados por el pelotón con los Ineos marcando el ritmo.

A 10,4 kilómetros, se empezó a mover el avispero. Lo intentó el español Mikel Landa, que con su ataque dejó en unos 25 corredores el grupo perseguidor antes de que Felix Gall también lo probara, con Lenny Martinez, Florian Lipowitz y Valentin Paret-Peintre a rueda.

Pero su intentona quedó en nada cuando, a 7 kilómetros del final, Vingegaard aumentó el ritmo. No solo cazó a Ciccone, sino que neutralizó a Gall, Martínez, Lipowitz y Paret-Peintre antes de dar el hachazo definitivo a menos de 6 kilómetros de la meta.

Vingegaard, favorito en la última etapa de montaña

Tras la brillante actuación de Vingegaard, los corredores afrontarán este sábado el último final en alto de la ronda catalana antes de la etapa final por el circuito de Montjuïc, en Barcelona.

Con inicio en Berga y final en el Santuario de Queralt, un recorrido que el año pasado se recortó por el viento, los organizadores esperan que se repita el espectáculo que se vivió en 2024, cuando Tadej Pogacar se llevó la etapa en un ambiente de puro ciclismo con las carretera a rebosar de aficionados.

Será una jornada explosiva, de 158,2 kilómetros, que incluyen los ascensos al Coll de la Batallola, de tercera categoría, el coloso Coll de Pradell (especial) y la Collada de Sant Isidre, de primera, antes de una subida final a Queralt. Vingegaard buscará confirmar su triunfo en la general.

Raphinha desata las alarmas en el Barça: podría tener una lesión muscular

Raphinha desata las alarmas en el Barça: podría tener una lesión muscular

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En el Barça temen que el virus FIFA vaya a pasarles factura en el peor momento de la temporada. El hecho de que Raphinha tuviera que dejar el campo tras jugar únicamente los primeros 45 minutos en el amistoso que Francia y Brasil disputaron este jueves en Estados Unidos ha generado mucho malestar en la entidad barcelonista. Temen que el brasileño, que tuvo que retirarse del césped por unas molestias justo en la misma zona que lo dejó en el dique seco durante varias semanas esta misma temporada, pueda perderse una recta final del curso de altísimo voltaje. Empezando, nada más y nada menos, por el duelo frente al Atlético en el Metropolitano y la ida de los cuartos de final de la Champions frente al propio conjunto colchonero cuatro días después.

Carlo Ancelotti, el actual seleccionador de la canarinha, se limitó a señalar tras el encuentro que el futbolista azulgrana había notado unas molestias musculares y se remitió a la realización de más pruebas para conocer cuál es el alcance exacto de su dolencia.

Pese a las declaraciones del técnico italiano, los primeros contactos que se habrían mantenido entre la entidad barcelonista y la selección brasileña sí estarían valorando muy seriamente la posibilidad de una lesión que sería todo un contratiempo para el Barça. La intensidad que siempre vuelca sobre el césped Raphinha, como, en gran parte, su anarquía en el terreno de juego, están siendo argumentos muy valiosos para el equipo de Hansi Flick. El jugador, este mismo curso, estuvo un par de meses de baja por una lesión en el bíceps femoral de la pierna en la que, además, tuvo un par de recaídas.

Los tres trascendentales encuentros frente al Atlético de Madrid, en el que están en juego la clasificación para las semifinales de la máxima competición europea y la posibilidad de, por lo menos, mantener las distancias en la tabla de Primera División con respecto a un Real Madrid que está ahora mismo a cuatro puntos de los azulgrana, son solo la punta del iceberg.

El 10 de mayo, cuando únicamente resten cuatro jornadas para el final de la Liga, los de Flick se medirán precisamente a los blancos en el Spotify Camp Nou en un duelo que, ahora mismo, se prevé de altísimo voltaje. No poder contar con Raphinha a lo largo de este tiempo, sin duda, sería todo un mazazo. Sobre todo, en un momento en el que su recambio, el inglés Marcus Rashford, parece haber quedado desplazado a un segundo plano. Por eso, no es nada raro que en la entidad barcelonista estén cruzando para que sus problemas musculares se queden solo en un susto o en una ausencia lo más corta posible.

Francia expresa su "profunda preocupación" por el "retroceso" al aplicar pruebas genéticas del COI para determinar el género

Francia expresa su “profunda preocupación” por el “retroceso” al aplicar pruebas genéticas del COI para determinar el género

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Francia manifestó su oposición al "uso generalizado" de las pruebas genéticas y mostró su "profunda preocupación" tras el anuncio del Comité Olímpico Internacional (COI) de que sólo permitirá a mujeres biológicas competir en las categorías femeninas a partir de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, algo que consideró un "retroceso".

"Nos oponemos al uso generalizado de las pruebas genéticas, que plantean numerosas cuestiones éticas, legales y médicas, en particular con respecto a la legislación francesa de bioética", que prohíbe dichas pruebas, declaró la ministra de Deportes, Marina Ferrari, que expresó en un comunicado la "profunda preocupación" del Gobierno francés.

El COI anunció el jueves la reintroducción de estas pruebas, lo que en la práctica implica la exclusión de atletas transgénero y de una gran proporción de atletas intersexuales en los deportes femeninos de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.

"Estas pruebas, implementadas a partir de 1967, finalizaron en 1999 debido a las fuertes reservas de la comunidad científica sobre su valor. Francia lamenta este retroceso", declaró la ministra francesa de Deportes.

Ahora formar parte de la categoría femenina se determinará en primera instancia mediante una prueba de detección del gen SRY, sólo presente en los hombres biológicos, que deberá dar negativo.

Esta política se aplicará al ámbito del COI, es decir, a los Juegos Olímpicos de Verano e Invierno, tanto juveniles como absolutos, y a las competiciones de clasificación para éstos.

La ministra francesa afirmó que esta decisión del COI "suscita gran preocupación, ya que se dirige específicamente a las mujeres, creando una distinción que socava el principio de igualdad".

Además, subrayó que "define el sexo femenino sin tener en cuenta las especificidades biológicas de las personas intersexuales, cuyas características sexuales presentan variaciones naturales, lo que conlleva un enfoque reduccionista y potencialmente estigmatizante".

La nueva norma, basada en las aportaciones de expertos en salud de la mujer, endocrinología, medicina deportiva, ciencias del deporte y derecho, trata de proteger a las atletas femeninas, ya que el sexo masculino (diferenciado de la identidad de género) confiere ventaja en deportes de fuerza, potencia y resistencia.

Por tanto, el grupo de expertos concluyó que la elegibilidad se debe basar en el sexo biológico y que la forma más precisa de hacerlo es mediante el análisis del gen SRY a través de la saliva o la sangre.

Frente a esta decisión del COI, Francia creará un observatorio nacional "encargado de formular recomendaciones para garantizar un deporte justo, inclusivo y respetuoso de los derechos humanos", concluyó la ministra de Deportes.

Marc Toda, un español en la élite de las carreras de subir rascacielos por las escaleras: "Sólo uso el ascensor para bajar"

Marc Toda, un español en la élite de las carreras de subir rascacielos por las escaleras: “Sólo uso el ascensor para bajar”

«Cuando explico lo que hago siempre me cae el mismo chiste. Me dicen: 'Tú sabes que hay ascensores, ¿no?'. Y lo sé, lo sé. Pero yo los uso solo para bajar», cuenta Marc Toda, que acepta la guasa porque lo suyo tiene guasa. Es un corredor de rascacielos, un tower runner. Su afición consiste en viajar de país en país para subir a toda velocidad los edificios más altos a través de sus escaleras de servicio.

¿La Shanghái Tower, tercera torre más alta del mundo? La ha conquistado. ¿El One Penn Plaza de Nueva York, que acompaña al mítico Madison Square Garden? También. La Lotte World Tower de Seúl, la Torre de Kuala Lumpur... Edificios que exigen entre 1.000 y 3.400 escalones de ascenso. Da igual. Todos los ha trepado desde la base hasta la cima a un ritmo de vértigo. En el top 30 del ranking mundial de la especialidad -primer español de la lista- el próximo sábado será uno de los favoritos en la Subida Vertical al Gran Hotel Bali de Benidorm, la prueba con más solera del país: ya cumple 20 ediciones.

¿Por qué?
No lo sé, la verdad [Se ríe]. Siempre había jugado al baloncesto en el club de mi ciudad, Valls, y llegué a Primera Catalana, pero luego me pasé a las carreras de asfalto y de montaña. En 2006, un amigo participó en la subida de la Torre de Collserola en Barcelona y me impactó. Allí estaban los mejores del mundo del trail: Kilian Jornet, Agustí Roc... Me pareció muy llamativo. En 2013 me fui a vivir por trabajo a Kuala Lumpur, disputé mi primera carrera y al volver a España empecé a seguir el circuito mundial.

De la Torre Eiffel a Asia

La historia de las carreras de rascacielos es confusa, pues existen precedentes muy dispersos. En 1905 ya hubo una en la Torre Eiffel -la organizó la revista Les Sports y la ganó el ciclista Eugène Forestier- y una prueba en el Empire State en 1978 devolvió la modalidad a los medios, aunque la aparición de un circuito mundial tuvo un motivo más práctico. Con la proliferación de edificios altísimos en Europa y especialmente en Asia, los bomberos empezaron a competir entre ellos en sus instalaciones de servicio; eso derivó en carreras oficiales y, finalmente, en un tour. Desde 2009 existe una gira reglada que pasa por Estados Unidos, Tailandia, México, China, Polonia o España, con la prueba de Benidorm.

«Aquí tenemos la carrera del Hotel Bali y alguna más, en Barcelona o Asturias, pero en general en Europa hay poca tradición. El tower running está creciendo especialmente en Asia. Allí tienen muchos rascacielos y la gente vive en ellos, lo que les facilita entrenar», explica Toda, cuya situación es diametralmente opuesta. Vive en una casa de dos plantas en Valls, cerca de Tarragona, con solo 15 escalones para subir o bajar. «Es muy difícil porque aquí no tenemos edificios tan altos y los que podría utilizar, en Barcelona, no me dan permiso para hacerlo. Algún día sí he intentado entrenar en casa: estuve subiendo y bajando mis 15 escalones durante una hora, pero aquello no tenía ningún sentido».

Por amor al arte

El tower running es agónico por definición. Los corredores salen en contrarreloj, uno cada medio minuto, y deben marcar su mejor tiempo. No hay tácticas ni descansos: solo subir escalones al máximo durante 20, 25 o 30 minutos. Llega un momento en que el ácido láctico ya no permite que las piernas se muevan con fluidez y entonces entran en juego los brazos y la ayuda de las barandillas. Nadie llega arriba de una pieza. «Hay un momento en el que solo ves paredes y te mareas un poco. Siempre digo que me gustan más las carreras de montaña por los ritmos y los paisajes, pero las carreras de rascacielos tienen algo distinto», apunta Toda.

¿Y dan para vivir?
No, no, qué van. Si estás entre los cinco o los diez primeros del ranking te pagan el viaje , el alojamiento y el dorsal y puede salirte a cuenta si te llevas el premio. Pero para el resto es un hobby. Yo soy entrenador personal y de clases dirigidas, y el tower running es mi manera de viajar, de conocer mundo. Es una excusa. Solo busco disfrutar de la experiencia y recorrer el máximo de lugares posible.
Aday Mara, el gigante del baloncesto español que "recuperó la ilusión" y enamora a la NBA: "Es un jugador diferencial"

Aday Mara, el gigante del baloncesto español que “recuperó la ilusión” y enamora a la NBA: “Es un jugador diferencial”

Un gigante de 221 centímetros y casi 230 de envergadura. Un gigante como jamás conoció el baloncesto español. Un gigante a fuego lento también, que ahora, a punto de cumplir 21 años, derriba sin remedio las puertas de la elite. Aday Mara (Zaragoza, 2005) acapara titulares y momentos virales en la NCAA que estos días vive su marzo loco camino de la Final Four (en Indianápolis, del 4 al 6 de abril). Busca el título con uno de los grandes favoritos (Michigan, que esta noche se enfrenta a Alabama en octavos de final) y eleva como la espuma sus credenciales al draft.

Para saber más

Podría presentar su candidatura si, como todos auguran, a Aday le seleccionan entre los 20 primeros. O guardarse la bala para el próximo año. Pero mientras su futuro se dibuja (también en la selección española, donde Chus Mateo le aguarda con los brazos abiertos: "Tengo depositadas muchas esperanzas"), no hay que olvidar unos últimos años nada sencillos. Por unas cosas y por otras, todo pareció enredarse en el trayecto de Mara, hijo de jugador profesional y una de las leyendas del voleibol español, la canaria Geli Gómez.

"La evolución de Aday está siendo muy buena. Este año está siendo lo importante que no había sido los dos anteriores en UCLA. Michigan ha confiado en él desde el principio. Tiene el balón, está jugando minutos de muchísima calidad y sumando de muchas maneras: reboteando, asistiendo, anotando desde el poste bajo, incluso un poquito más alejado y taponando. Sobre todo taponando, que es una virtud enorme y realmente a nivel defensivo es un factor diferencial", explica el seleccionador español a EL MUNDO sobre las percepciones del pívot. Mateo visitó a principio de año a Aday en Ann Arbor. Conversó con su entrenador, Dustin May. El mismo que le reclamó tras dos años en UCLA en los que Mara siempre estuvo bajo sospecha. "Ahora tengo confianza. Tenía miedo al fallo, miraba a ver si me iban a cambiar", admitía estos días en Drafteados.

Mara, en acción contra Paul Otieno, de Saint Louis.

Mara, en acción contra Paul Otieno, de Saint Louis.ISHIKA SAMANTGetty Images via AFP

Con los Bruins, a las órdenes de Mick Cronin, disputó 61 partidos pero solo nueve de titular. En Michigan ha doblado sus minutos y su producción: de cinco puntos, 3,1 rebotes y 1,2 tapones a 12, 6,9 y 2,7. Empezó a tirar de tres y ha sido nombrado mejor defensor de su conferencia, la Big Ten, la que los Wolverines -inolvidables aquellos Fab Five que perdieron las finales del 92 y 93- conquistaron cinco años después perdiendo apenas tres partidos en toda la temporada. "Ha mejorado una de las de las cosas que seguramente es importante para su futuro: su amor al baloncesto. Se le nota apasionado ahora mismo, obviamente porque se siente útil y participe de lo que está viviendo. Ha recuperado una ilusión que posiblemente los años anteriores no tuvo", elogia Mateo, quien también valora ese aprendizaje de los momentos ásperos: "Le han servido para trabajar contra la adversidad, que eso siempre ayuda a crecer".

En el universo americano, de Mara valoran, obviamente su tamaño diferencial. Pero si algo hizo especial al maño fue su inteligencia temprana, su capacidad de pase. Desde aquel Mundial sub-17 en Málaga en el que fue plata con España hasta sus destellos precoces en la ACB con el Zaragoza. Del club en el que se crio salió de mala manera y eso empezó a complicar su camino. Todo olvidado, como sus dos años en UCLA. "May nos habló francamente bien de Aday. Estaba muy contento con cómo estaba evolucionando, con cómo le respetaban sus compañeros por el hecho de ser un jugador que conocía el juego. Él valoraba mucho esto, hablaba muy bien de su educación en el baloncesto español a nivel competitivo y de conocimiento del juego", cuenta Mateo de su encuentro con el técnico de Michigan.

Y traza el seleccionador el camino que pronto le puede llevar a ser el líder de su selección. Sin prisa pero sin pausa, quizá incluso en las próximas ventanas del mes de julio. "Ojalá que muy pronto este con nosotros. Cuanto antes, mejor para él y mejor para todos. Para que empiece a poder acertar y equivocarse también con la selección, a poder tener experiencias, a sentir la selección como suya", reconoce. "Va a estar muchos años. Le considero un jugador de futuro, pero también un jugador de presente. Es importante que siga trabajando y, sobre todo, que no se le ponga presión antes de tiempo. Hay que dejarle que se cocine", concluye.

Fermín: "No me importa caer mal, no es algo que me quite el sueño"

Fermín: “No me importa caer mal, no es algo que me quite el sueño”

Fermín López (El Campillo, Huelva, 22 años) va echándole un vistazo a su teléfono móvil mientras el fotógrafo le indica dónde y cómo ponerse. Viene, como casi todos los futbolistas, con un neceser, digamos, no pequeño. Bueno, bastante grande. Y pesa. El centrocampista del Barça y de la selección es un chaval que de pequeño pasaba bastante del fútbol, pero era tan bueno que le fichó el Recreativo, luego el Betis y luego el Barça, al que su padre dijo que no en un primer intento. Iba para estrella, pero cuando estaba cerca de conseguirlo tuvo que salir cedido al Linares, fútbol fuera de los focos, para, ya sí, volver y que Xavi lo pusiera a jugar. Un chaval de pueblo que mira al Mundial.

PREGUNTA. Si le pido que me diga algo que le haya hecho reírse o sacarle una sonrisa en las últimas 24 horas, ¿qué sería? Puede ser un mensaje, un vídeo, lo que sea.

RESPUESTA. Mi perro.

P. ¿Cómo se llama?

R. Se llama Orus. Es un Samoyedo grandecito, con mucho pelo blanco.

P. ¿Y por qué le sacó la sonrisa?

R. Porque cuando le sacamos siempre le da por hacer alguna trastada, y mi novia me manda los vídeos.

Para saber más

P. Nació en El Campillo, un pueblo pequeñito de Huelva rodeado de minas. ¿Tenía su familia alguna relación con la mina?

R. Sí, mi abuelo trabajó muchos años allí. La mina está muy cerca de mi casa y siempre he crecido con eso. La profesión de minero es durísima. Mi abuelo me contaba cosas que hacían ahí dentro y son tremendas.

P. ¿A qué se dedican sus padres?

R. Mis padres ya no trabajan, gracias a Dios.

P.¿A Dios o a usted?

R. Bueno, sí, por suerte he podido conseguir que mis padres dejen de trabajar. Mi madre trabajaba en una empresa de frutas y mi padre era cartero. Es el sueño de cualquier persona: que sus padres, gracias a él o a lo que está consiguiendo, puedan dejar de trabajar. Para mí es un sueño que hayan podido dejarlo y que todo el sacrificio que hicieron por mí ahora yo se lo pueda devolver, y ellos disfruten de lo que estamos viviendo.

P. ¿Tiene hermanos?

R. Sí, uno. Más pequeño. Estudia Derecho. Es un crack. Dice que quiere ser abogado o juez, todavía no lo tiene claro.

P. ¿Qué recuerda de su infancia? ¿Qué imagen le viene a la cabeza?

R. Que era un niño muy feliz. A partir de los seis o siete años, siempre estaba jugando al fútbol: en casa de mi abuela, en la plaza del pueblo, con mi hermano, con mis amigos. Siempre había un balón por medio. La etapa que viví en mi pueblo la recuerdo con mucha felicidad.

P. En algún sitio leí que al principio no le gustaba mucho el fútbol.

R. Es cierto. Mis padres me llevaban porque iban mis amigos, lo típico. Y el campo era de arena, de albero. Con cinco años, en vez de entrenar, me dedicaba a hacer montones de arena. No me interesaba mucho el fútbol. Pero un año o dos después, con seis o siete, ya me encantaba.

P. ¿De qué equipo era usted de pequeño?

R. Del Barça.

P. ¿Seguro?

R. Seguro, 100%.

P. ¿Por qué?

R. Por mi tío Juan Antonio, que es muy culé. Él me inculcó al Barça: camisetas, partidos... Desde que tengo memoria soy del Barça.

P. ¿Es verdad que el Barça fue a buscarle dos veces?

R. Sí. Mi padre me lo contó tiempo después porque de pequeño no quería que supiera esas cosas. La primera vez creía que era muy pronto para que me fuera solo a Barcelona. Al año siguiente, cuando tenía doce para trece, volvieron a buscarme, ya me lo dijo y decidimos entre todos que sí.

P. Su primera noche en la Masía fue la más dura de su vida.

R. Sí, la más dura, sin duda. Vinimos en coche mi abuela, mi hermano y mis padres. Al bajarme para entrar, mi abuela llorando, mis padres llorando, yo llorando, mi hermano igual. Entré ya tocado. Y por la noche me sentía muy solo. Era una etapa nueva: vivir lejos, sin mis padres, sin mis amigos.

P. ¿Dormía solo o con más chicos?

R. Con tres compañeros. Dos nuevos y uno que ya llevaba tiempo.

P. ¿Los conocía?

R. Los conocía de haberme cruzado con ellos en torneos, pero poco más. Fue un día muy triste, aunque también feliz porque empezaba un sueño.

P. ¿Vuelve mucho a su pueblo?

R. Ahora es muy complicado.

P. Claro. Se ha convertido en un futbolista de primer nivel y eso tiene una parte incómoda: le paran por la calle, tiene que cuidar lo que dice, lo que hace... ¿no?

R. Sí, es incómodo porque tienes que privarte de muchas cosas: lo que subes a redes, lo que dices, dónde vas. Pero que te paren para una foto o que un niño te pida una camiseta es un orgullo. A veces es incómodo, pero también es bonito ser un referente para muchos.

P. En algunos momentos ha necesitado ayuda psicológica. ¿Tiene que ver con asimilar esta nueva situación de jugar en el Barça, venir a la selección, la presión...?

R. Sí. Aunque también la necesité de pequeño. En la Masía lo pasé mal y no jugaba mucho. Para un niño es difícil llevar esa frustración. Ahí fue cuando primero necesité ayuda. Luego, al subir al primer equipo y venir a la selección, entras en otra dimensión. La ayuda psicológica es fundamental. Siempre he necesitado ayuda psicológica, lo hago de forma regular.

Fermín López

Fermín LópezJAVIER BARBANCHO

P. ¿Qué le gusta hacer cuando desconecta del fútbol?

R. Soy un chico sencillo. Cuando estoy en casa, estoy con mi novia y con mi perro. Me gusta salir a pasear, merendar, estar con mi familia y mis amigos. Es importante porque muchas veces es fútbol las 24 horas y acabo saturado.

P. ¿Es cierto que apaga el móvil a ratos?

R. Apagarlo no, pero lo dejo por ahí, lo silencio. Si salgo a pasear, a veces lo dejo en casa. Y si lo llevo, intento no mirarlo: es un rato para mí o para desconectar con mi pareja.

P. ¿Qué valora hoy de su vida fuera del fútbol que antes no tenía? Más allá de lo evidente, como poder comprarse una casa siendo tan joven. O cambiando la pregunta, ¿qué es lo que más echa de menos?

R. La privacidad. A veces me gustaría ser como uno de mis amigos: que nadie me conozca, que nadie me pare por la calle.

P. Le juro que tenía apuntado preguntarle si alguna vez le gustaría ser invisible.

R. Cien por cien. Me encantaría ser invisible.

P. Molaría, ¿eh?

R. Sí. No siempre, pero una semana... me gustaría hacer cosas normales sin pensar en nada.

P. ¿Le importa caer bien o caer mal?

R. No, no me importa caer mal. Creo que a la mayoría le caigo bien. Soy sencillo y humilde, y la gente lo percibe. Y si a alguien le caigo mal, no es algo que me quite el sueño.

P. Si uno es del Barça, ¿tiene que caerle mal el Madrid?

R. Sí. Es la rivalidad. Si eres del Barça, el Madrid no te puede caer bien. Y al revés, claro. No puedes ser del Barça y del Madrid. Eso es imposible para los que somos futboleros. Y para ellos es igual.

P. ¿Qué le dejó la cesión al Linares más allá de lo futbolístico?

R. Maduré muchísimo. Fue volver al fútbol real: menos recursos, vivir solo, buscarme la vida. Después de tantos años en la Masía, con todo hecho, fue una vuelta a la realidad. Me llevé madurez y paciencia.

P. Si pudiera hablarle al Fermín de 13 años, ¿qué le diría?

R. Que tenga paciencia. De pequeño lo quería todo inmediatamente: jugar, ser como los demás físicamente... Le diría que espere su momento, que siga su camino y que trabaje como lo hace.

P. ¿Qué le piden Hansi Flick y Luis de la Fuente? ¿Son cosas parecidas?

R. Cada entrenador tiene sus matices, pero en mi posición me piden cosas similares: jugar entre líneas, romper al espacio, llegar al área, no perder balones y chutar desde fuera. Más o menos lo mismo.

P. Y la última: ¿podemos decir que somos favoritos a ganar el Mundial? Somos número uno del ranking, campeones de Europa...

R. Sabemos que somos una selección muy fuerte, pero eso de "favoritos" no me gusta. Si te lo crees demasiado, te relajas. Pero creo que tenemos una selección increíble y que podemos ganar el Mundial, claro.

Italia doblega a la presión y a Irlanda del Norte y jugará la final de la repesca para volver al Mundial

Italia doblega a la presión y a Irlanda del Norte y jugará la final de la repesca para volver al Mundial

Repetía Gennaro Gattuso esta semana que llevaba siete meses caminando por las calles de Italia entre gritos. «Me dicen '¡Llévanos al Mundial!' todos los días. La presión es enorme. Cargo con el peso del país sobre mis hombros, es el partido más importante de mi carrera», resumía, en unas declaraciones que no necesitaban mayor explicación. Italia, que acumula cuatro Copas del Mundo en sus vitrinas, lleva dos torneos y doce años sin aparecer por uno. Ahora está más cerca de volver.

Toda esa presión cayó este jueves por la noche sobre el Estadio Atleti Azzurri para elevar la tensión al cielo de Bérgamo, convertido estos días en cuartel general de todo el país. Sobre el césped, Italia estalló de júbilo en un respiro nacional cuando Sandro Tonali marcó ante Irlanda del Norte para enviar a su nación a la final de la repesca. El tanto del futbolista del Newcastle y el de Kean ponen a Italia en el duelo decisivo del próximo martes, a las 20:45 horas, ante Bosnia, que ganó en penaltis a Gales.

Fue un partido taquicárdico, de balones largos, centros laterales y pelea en el centro del campo. Un duelo más de corazón que de fútbol. Un poco lo que es la selección italiana ahora mismo. Sin excesiva calidad, sostenida sobre el centro del campo que forman Barella, Locatelli y Tonali. En ataque, la nada en un país que históricamente ha tenido a algunos de los mejores delanteros del mundo. Ante Irlanda del Norte, en un duelo por la vida, Gattusso asumió sus goles a Retegui, delantero del Al Qadsiah de Arabia Saudí, y Moise Kean, de la Fiorentina, que anotó el 2-0 que sentenció la cita. No tiene mucho más Italia en su ataque, obligado a competir por su buen centro del campo, por el muro de Donnarumma en la portería y por unos centrales decentes, como Bastoni, Calafiori y Mancini, aseados, pero de nuevo lejos de lo prometido décadas atrás por un país que ahora es segundo escalón europeo.

A pesar de todo, el fútbol premió sus ganas. Fue mejor que la débil Irlanda del Norte y se la jugará el martes ante Bosnia. Si gana, Italia volverá al Mundial 12 años después.

Junto a los transalpinos, caminaron hacia la final del playoff Turquía, asistiendo Arda Güler en el único gol de la victoria ante Rumanía, obra de Kadioglu. Los otomanos disputarán su puesto contra Kosovo, que sorprendió a Eslovaquia en Bratislava (3-4) en uno de los duelos más divertidos de la noche continental.

Suecia dejó otro de los resultados impactantes de las semifinales, pasando por encima de Ucrania (1-3), aunque el partido se disputó en el Ciutat de Valencia, el estadio del Levante, lejos de Kiev. Gyokeres, con tres tantos, no dio opción a un equipo que había participado en la última Eurocopa.

Los nórdicos jugará la final del martes contra la Polonia de Lewandowski, que fue capaz de remontar a Albania después de que los visitantes se adelantaran en el marcador. El delantero del Barcelona anotó el 1-1 y Zielinski completó el resultado en el tramo final.

El último duelo enfrentará a Dinamarca, que goleó a Macedonia (4-0) y a República Checa, que consiguió empatar en el tramo final y terminó superando a la República de Irlanda en penaltis.

Un día con John Benjamin Toshack en su casa de Girona: "¿Demente? Todavía no"

Un día con John Benjamin Toshack en su casa de Girona: “¿Demente? Todavía no”

Hace 37 años, John Benjamin Toshack (Cardiff, 1949) aparecía en la portada del primer número de EL MUNDO. El galés, entonces entrenador del Real Madrid, criticaba a sus propios futbolistas: «He sudado más que algunos jugadores de mi equipo». A día de hoy, el ex integrante de la mejor plantilla del Liverpool y un mito en la Real Sociedad, ha vuelto a las portadas de los periódicos porque su hijo Cameron, con el que colaboró una época en los banquillos, dijo en el Daily Mail que su padre tenía demencia. «¿Demente? Todavía, no», dice a este mismo periódico con media sonrisa.

Toshack está sentado al sol en la masía que comparte con Mai, su esposa, en la localidad gerundense de Besalú. Vestido con un chándal de la Real, el ex entrenador tiene buena cara, pese a que su mujer nos informa de que no ha descansado bien. «Se durmió a las dos de la mañana llorando», cuenta sobre la preocupación que le generaron las declaraciones de su hijo mayor. «Lleva dos años sin verse con su padre», informa ella, y añade que sus hermanos, Sally y Craig, tampoco tienen una relación demasiado cercana con su progenitor. Para evitar mayores disgustos, Mai le esconde el móvil y de esa forma no pueda acceder a más información sobre lo que se dice acerca de su estado físico.

"El que más se preocupó fue Butragueño"

El galés lleva varios años delicado de salud. Esta misma semana cumple dos veces, cuentan. El pasado domingo celebraron su 77 cumpleaños y hoy, 27 de marzo, se cumplen seis desde que volviera de entre los muertos. «Tuve suerte de salir. Me dijeron los médicos que si no hubiera sido deportista, no habría sobrevivido», recuerda. Fueron 16 días en la UCI en Barcelona, entubado y recibiendo oxígeno sin parar por un COVID que casi le lleva al otro barrio. «Quien más se preocupó durante su proceso y quien se ofreció a acompañarme en los peores momentos fue Emilio», revela Mai sobre Butragueño, director de relaciones institucionales del RealMadrid.

David Ramirez/Araba Press

De esa experiencia cercana a la muerte, Toshack salió con serias secuelas físicas, que le tuvieron un tiempo incluso en silla de ruedas, y mentales. «Me he olvidado de todos los goles que he fallado, pero me acuerdo perfectamente de los que he marcado», bromea el británico, pero admite que su memoria a corto plazo se ha visto muy mermada. Hasta el punto de que en multitud de ocasiones pregunta por su móvil, sin que ninguna de las respuestas que le da su esposa le satisfaga.

Cuando vuelves al pasado, la cara de Toshack se ilumina. Se acuerda de su época de Cardiff, de la prueba que les realizó el Tottenham a él y a tres compañeros. «Sólo se quedó John Collins, pero luego no llegó a nada», apunta de manera precisa el nombre del elegido de un evento que ocurrió hace más de 60 años. Y también vuelve sin problemas a su amada Real, en la que hizo debutar a un tal Imanol Alguacil. «Es mi equipo», apostilla. Aunque no hace falta decirlo, porque, además de su chándal, las mallas de Mai también son de la Real y varios vasos de la cocina.

No obstante, tampoco olvida su etapa en el Real Madrid, claro. Exitosa y convulsa a partes iguales. Es, como entrenador del equipo blanco, cuando recita las frases que se volverían internacionales y por las que, muchos años después, los entrenadores le recuerdan y le dan la razón. Especialmente se refieren a la siguiente: «Los lunes siempre pienso en cambiar a diez jugadores, los martes a ocho, los jueves a cuatro, el viernes a dos, y el sábado ya pienso que tienen que jugar los mismos once cabrones de siempre». Frase que recita antes de echarse a reír.

"Ya no soy ese pollo de primavera"

Toshack tiene buen aspecto, aunque su movilidad dice que no le permite dar largos paseos. Ya no ve tanto fútbol como antes y su vida transcurre tranquila entre levantarse tarde, comer, siesta, un poco de tele y acostarse pronto. El galés rememora sus días libres de la Real cuando se levantaba a tomar café donde Arguiñano a las 10, se iba andando a Guetaria por la carretera, comía en el puerto un pescado recién salido del mar y, sobre las 17, volvía a su residencia de Zarautz de la que «si saltabas de la terraza, caías en la arena».

«Ya no soy ese pollo de primavera», se parafrasea a sí mismo cuando vuelve al presente con el mismo acento gales con el que llegó a España y provoca risas en su mujer, a la que llama cariñosamente Nessie, porque era el apelativo cariñoso de la esposa de Bill Shankly, uno de sus técnicos predilectos en el Liverpool. No hay nombre del pasado que se le pase a Toschack. Sin embargo, le cuesta mucho recordar a los futbolistas del presente, aunque en seguida alza las cejas cuando escucha los nombres de Vinicius, Mbappé, Oyarzabal o a uno de sus pupilos: Xabi Alonso. «Tengo problemas para recordar los partidos de ahora, pero no los de antes», apunta.

El ex entrenador aprovecha la hora de la comida para, entre vasos de Coca Cola Zero, vacilar a su mujer sobre cosas que no recuerda y luego guiña un ojo a los invitados antes de sacar otra sonrisa. Se come un plato de risotto preparado por Mai y cierra con una tarta de queso antes de un café, que ella le prohíbe por las mañanas. «Ya te habrás dado cuenta de lo que manda mi mujer», aprovecha en un descuido de ésta.

Es Toshack un buen conversador y cabal en sus razonamientos, pese a los lapsus que tiene en su memoria a corto plazo. La relación con sus hijos quizás no sea la mejor. Explica que porque no quiso romperles su rutina para mudarles a una ciudad de la que «le podían echar en tres meses» y, como añade Mai: «El roce hace el cariño».

Durante todo el día no se olvida de su teléfono. «¿Qué has hecho con mi móvil, Nessie?», pregunta insistentemente, con Willow y Claudia, dos de sus cinco perros, entre sus piernas. «Está en la tienda reparándose», responde, cariñosa, Mai.

El Real Madrid despluma al Efes de Laso y acecha la segunda plaza

El Real Madrid despluma al Efes de Laso y acecha la segunda plaza

De entre todos los partidos que le restaban al Real Madrid en la recta de meta de la fase regular, la visita del Anadolu Efes, pese al componente emocional que supone el regreso de Pablo Laso y Vincent Poirier -merecidamente ovacionados en el presentación ambos-, se asumía como la victoria más 'segura'. No sólo por jugar en el casi inexpugnable Palacio, también porque los turcos, pese al cambio en el banquillo, deambulan sin objetivo ya en la Euroliga. No suele haber peor augurio. [82-71: Narración y estadísticas]

Lo solucionó el Madrid, victorias sin muchos apuros. Faena de aliño con un sólido Deck, el Tavares de siempre y los triples del necesitado Lyles. Aunque nadie se acordará del comienzo.

Porque el amanecer blanco en el partido fue aterrador. Posiblemente los peores cinco minutos iniciales de la temporada. Con una confianza y un relajamiento impropio, el Madrid era una máquina de fallar canastas. Y el Efes, claro, lo aprovechó. Un 0-12 de salida. Los de Scariolo cerraron el primer acto con cuatro canastas de 20 intentos y ni siquiera gastaron sus faltas. Malas caras de Campazzo y Hezonja al ser cambiados... La cosa ya sólo podía ir a mejor.

Tan rápido como se había enredado el Madrid lo arregló. Tan estrepitoso fue su arranque como contundente su reacción. Todo lo que falló antes lo metía ahora. Empezando por Trey Lyles, tres triples de carrerilla, más dos de Llull... Un equipo disparado, impulsado por la energía de Garuba, capaz de salvar dos bolas en la misma jugada. El Efes reculó y sólo pudo sacar el paraguas. El parcial en el segundo cuarto llegó a ser de 31-9 hasta que Weiler-Babb lo cerró con un triple sobre la bocina.

Como si todo estuviera ya visto para sentencia, el tercer acto fue un toma y daca sin mucho sentido. Y peligroso también, pues el Madrid no terminaba de enterrar al rival. Efectivamente, al poco del comienzo del definitivo, el Efes se había arrimado tanto (65-63, con los puntos de Jordan Loyd) -tras un buen susto por un golpe en el ojo que se llevó Saben Lee, involuntariamente de Deck-, que el Madrid tuvo que volver a reaccionar.

No le costó demasiado, otro apretón de defensa y concentración. Un triple de Deck, una penetración de Maledon, un tapón de Garuba... Y el Efes cayó a la lona.

Con 22 victorias, la mayoría en el feudo del Palacio, al Madrid le resta ahora un desenlace duro. Tres partidos seguidos a domicilio (Baskonia, Olympiacos y Fenerbahçe), los dos últimos en la misma semana y el cierre en casa contra el Estrella Roja. Un buen test para los cuartos de final y para corroborar si finalmente acude a ellos como cabeza de serie, incluso como segundo en esa batalla que libra principalmente contra Olympiacos y Valencia. Es posible que le hagan falta un par de victorias al menos.

De la Fuente: "Estoy excitadísimo, ya estamos jugando el Mundial"

De la Fuente: “Estoy excitadísimo, ya estamos jugando el Mundial”

Como viene sucediendo últimamente, la rueda de prensa de la selección en el estadio de La Cerámica comenzó tarde. Apuran mucho los gestores del tiempo en los desplazamientos y pasa lo que pasa. Más allá de esta anécdota y de que el primer recuerdo de Luis de la Fuente fue para Carolina Marín ("estamos muy orgullosos de ella, muchas gracias por lo que ha hecho", dijo), fue una cita más o menos interesante dentro de que es la previa a un amistoso con Serbia cuando podía haber sido la previa de una Finalissima contra Argentina.

La idea principal del técnico es que el Mundial ya ha empezado. Lo dijo varias veces, y con una vehemencia poco frecuente en él. "Estoy más excitado en esta convocatoria que últimamente, porque ya estamos jugando el Mundial. Estoy excitadísimo, nerviosísimo realmente, porque el Mundial ya ha comenzado para nosotros. En esta convocatoria ya se respira la importancia de lo que vamos a jugar. Lo saben los jugadores y lo sabemos nosotros", dijo.

Y es verdad que hay algo en el ambiente que es diferente. Es la última citación antes del Mundial. Los nuevos que han venido saben que están a un pasito de culminar un sueño, y los que no han podido estar por el físico (Merino, Fabián) o porque no están jugando (Le Normand, Carvajal) miran con recelo el partido de este viernes antes Serbia y el del martes contra Egipto.

Para empezar, hay cuatro porteros, algo insólito, y existe el run-run de cómo gestionará los minutos de la portería. Aquí va una pista: "El ambiente es excepcional, es un orgullo tener este tipo de futbolistas en el grupo que siempre suman. Vamos a ver cómo se desarrollan los partidos. La idea es dar oportunidad a jugadores que no han convivido con la máxima exigencia internacional y vamos a ver cómo manejamos los partidos, pero sin regalar nada a nadie". Pues eso, una pista.

Quiso mandar también un mensaje Luis de la Fuente a los que no están. "Queda mucho tiempo para recuperar futbolistas de aquí al Mundial. Le Normand es uno de ellos, pero hay más. No me preocupa nada, porque están a tiempo de todo", anunció, antes de resaltar que aquí Lamine es uno más (aunque no lo sea) en lo que al reparto de minutos se refiere.

"Siempre priorizamos la salud del futbolista, pero tenemos una gran responsabilidad, un prestigio que mantener, porque estamos defendiendo a la selección española de fútbol, y tienen que jugar los que consideremos mejores en cada momento. Protegeremos a Lamine como a los otros 26, sin distinciones. Para mí son todos iguales".