Mauritania, Zambia y los amistosos chatarra de la campeona del mundo que inquietan en Argentina

Mauritania, Zambia y los amistosos chatarra de la campeona del mundo que inquietan en Argentina

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Los argentinos sueñan con el cuarto título mundial para su selección de fútbol, pero los próximos rivales del equipo de Lionel Messi y compañía son Mauritania y Zambia, dos más en la llamativa lista de "amistosos chatarra" del equipo de Lionel Scaloni.

Para saber más

Brasil, eterno rival argentino, se mide en cambio a Francia y Croacia, en tanto que Uruguay, el otro campeón mundial sudamericano, se enfrentará a Inglaterra y Argelia. La comparación hizo saltar las alarmas de muchos aficionados argentinos. ¿Se puede llegar en forma al Mundial en Norteamérica si todos los rivales son selecciones de tercer o cuarto orden?

Las cosas pudieron ser un tanto diferentes si no se interponía la guerra en Irán, porque Argentina y España debían jugar este viernes la "Finalissima" en Doha que mide al campeón de América con el de Europa. Así y todo, ese choque de alto nivel hubiera sido la excepción en un camino para el asombro que se resume en 15 amistosos con 15 victorias, 49 goles a favor y apenas dos en contra.

Puesta la lupa en la lista de rivales, ese balance se demuestra engañoso: Estonia (5-0), Honduras (3-0), Jamaica (3-0), Emiratos Árabes Unidos (5-0), Panamá (2-0), Curazao (7-0), Australia (2-0), Indonesia (2-0), El Salvador (3-0), Costa Rica (3-1), Ecuador (1-0), Guatemala (4-1), Venezuela (1-0), Puerto Rico (6-0) y Angola (2-0).

De esos rivales, sólo tres estarán en el Mundial: Australia y Ecuador, además de los caribeños de Curazao, sin nivel ni historia mundialista, pero beneficiados por el "efecto Infantino" de inflar a 48 equipos la Copa del Mundo.

Scaloni

Alexis Mac Allister no ve problemas en la baja calidad de los rivales: "Lo importante es estar con el grupo y enfocados en nosotros". Es más: Lionel Scaloni, el seleccionador argentino, ve ventajas en evitar a las grandes potencias en la previa del Mundial. Él era parte del equipo técnico de Jorge Sampaoli en 2018 y vivió de primera mano el cimbronazo que fue perder 6-1 ante España, un resultado que impactó en la confianza del grupo durante el turbulento Mundial de Rusia. La Finalissima no era, en la visión de Scaloni, una buena idea, pero Qatar pagaba un muy buen dinero para tener a Argentina en el estadio Lusail.

Está también el recuerdo de la puesta a punto para Sudáfrica 2010, con Diego Maradona en el banquillo: Argentina derrotó a Alemania 1-0 en Múnich, pero fue vapuleada luego 4-0 por el mismo rival en el torneo.

Y es cierto, también, que Argentina jugó ante rivales sudamericanos de muy buen nivel en la Copa América 2024 y las eliminatorias mundialistas. Lo importante para Scaloni ante Mauritania y Zambia será probar jugadores y, sobre todo, que sus estrellas no se lesionen.

La clave, aseguró el lateral Nicolás Tagliafico en una entrevista con la agencia AFP, pasa más por lo que haga la propia selección que por sus rivales. Una posición muy similar a lo que sostiene Mac Allister. "Muchas veces pasa que cuando uno tiene amistosos de esta categoría, sin menospreciar a nadie, al final sabe que se entrena más fuerte en el día a día con sus compañeros que con el amistoso en sí. Entonces creo que la clave está ahí, en que los entrenamientos sean muy intensos y creo que eso fue lo que nos llevó a salir campeones del mundo".

Ajeno al debate interno argentino, Aritz López, el español que dirige a Mauritania, no tiene dudas: él y sus jugadores están ante el partido de sus vidas. Iban a medirse este viernes a Marruecos, pero estarán en Buenos Aires, en La Bombonera, para enfrentarse a la campeona del mundo.

"Ha sido un boom. Es un país futbolero. Ver que su selección va a jugar contra Argentina es un shock muy grande. Los jugadores están entusiasmados. Para nosotros va a ser una fecha inolvidable", dijo a TyC Sports el ex centrocampista del Celta, Córdoba y Sporting Gijón, entre otros.

Shiffrin y Odermat, los reyes de la nieve, se aúpan con otra Copa del Mundo cada uno en Lillehammer

Shiffrin y Odermat, los reyes de la nieve, se aúpan con otra Copa del Mundo cada uno en Lillehammer

Marco Odermatt y Mikaela Shiffrin son la pareja reinante del esquí alpino en la temporada 2025-26, que ha rendido viaje en la estación noruega de Lillehammer, sede olímpica en 1994. Ambos, con el triunfo en la general de la Copa de Mundo, ratificaron su preponderancia en el esquí actual.

El suizo obtuvo el máximo Globo de Cristal por quinta vez consecutiva; y por sexta, aunque no sucesivas, la estadounidense. Odermatt, de 28 años, iguala al luxemburgués Mark Girardelli, superados los dos por el austriaco Marcel Hirscher, coronado ocho veces. Shiffrin, de 30, se emparejó con otra leyenda austriaca, Anne Marie Moser-Pröll. Ninguna mujer las supera.

El último día, miércoles de gloria o de ceniza, concentró la emoción en esa general absoluta femenina entre Mikaela Shiffrin y Emma Aicher, la joven alemana de 22 años, auténtica revelación del año. Y en la parcial del eslalon masculino, con Atle Lie McGrath y Lucas Pinheiro-Braathen en un pañuelo. Un final ideal, como de encargo, que mantenía excitantemente viva la competición y no la dejaba en una mera exhibición de fin de fiesta.

Los demás Globos de Cristal ya estaban decididos matemáticamente con distinta antelación. Marco Odermatt (Suiza) había ratificado desde Courchevel su condición de monarca reinante del esquí con el triunfo en la general completa, arramblando de paso con las clasificaciones de descenso y supergigante. Y Lucas Pinheiro-Braathen (Brasil) se había llevado, ya en la misma Lillehammer, "in extremis", la de gigante ante el mismo y ya desfalleciente Odermatt, que se prodigó más que nadie, y también con más fruto que nadie, a lo largo del curso de octubre a marzo.

Entre las mujeres, se habían coronado de antemano dos italianas en las pruebas de velocidad: Laura Pirovano (descenso) y Sofia Goggia (supergigante). En las de habilidad, Mikaela Shiffrin había arrollado en el eslalon, con nueve victorias en las 10 citas del año. Y, por primera vez en su carrera, Julia Scheib (Austria) tenía en su poder el Globo de Cristal del gigante.

Así las cosas, Shiffrin y Aicher protagonizaron en ese mismo gigante, y por la general absoluta, un duelo generacional. A Shiffrin le bastaba con clasificarse entre las 15 primeras. Fue undécima. Aicher, curiosamente, casi por respeto y pleitesía, hizo duodécima en una prueba ganada por la canadiense Valerie Grenier.

Shiffrin, resuelta la tensión, rompió a llorar mansamente. La costumbre no inmuniza contra la emoción. Mikaela cimentó su cetro en su dominio aplastante en el eslalon. En el gigante no estuvo tan fina. Corrió riesgos al desentenderse por completo de los descensos y los supergigantes, que algunos puntos le hubieran aportado. Aicher se apuntó al programa completo y, entre triunfos y buenas clasificaciones, casi doblega a Shiffrin.

Amigos y rivales

El duelo Pinheiro-McGrath en el decisivo eslalon se vino abajo de pronto cuando el brasileño hizo el "caballito" en el comienzo de la segunda manga. La presión pudo con él, que incluso perdió el segundo puesto en beneficio del francés Clément Noël. Era un enfrentamiento entre amigos de la infancia que crecieron juntos en el mismo club y juntos llegaron a la élite. Pinheiro, al igual que McGrath, nació noruego y como noruego empezó a ganar desde muy joven.

Sólo desavenencias con la Federación lo llevaron a adoptar la nacionalidad brasileña de su madre. El abrazo entre ambos, estrecho, interminable, con un McGrath lloroso y un Pinheiro con un nudo en la garganta, constituyó una imagen impactante y conmovedora de deportividad absoluta. Casi nadie se fijó en el ganador de la prueba, el también noruego Timon Haugan.

La temporada, presidida por los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, fue la del regreso triunfal, a los 41 años, de Lindsey Vonn y su posterior drama, rota en Crans Montana y definitivamente deshecha en los Juegos. Lindsey nos premió con las mayores alegrías y, también, nos castigó con las mayores tristezas.

Angulo dejar de ser el entrenador del VCF-Mestalla tras cinco temporadas

Angulo dejar de ser el entrenador del VCF-Mestalla tras cinco temporadas

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El Valencia CF ha decidido concluir su vinculación con Miguel Ángel Angulo, que deja de ser entrenador del Valencia-Mestalla, según ha informado el club en un comunicado.

El club ha señalado que "desea la mejor de las suertes" a Miguel Ángel Angulo y agradece la labor del técnico asturiano tanto en estas cinco temporadas en el filial valencianista, como en todo el periodo previo en que ha participado en distintas funciones en la formación de los jugadores de la Academia VCF, así como en toda su carrera profesional en el Valencia CF.

A partir de este miércoles, y en esta recta final de temporada, Óscar Sánchez, hasta ahora técnico del VCF Juvenil A, se hará cargo del VCF Mestalla.

¿Quién es Martín Landaluce, la nueva promesa del tenis español? Ganador del US Open Júnior en 2022, 1,93 de altura y estudiante de ADE

¿Quién es Martín Landaluce, la nueva promesa del tenis español? Ganador del US Open Júnior en 2022, 1,93 de altura y estudiante de ADE

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Paralelamente a la hegemonía establecida en el circuito por Carlos Alcaraz, se vivía en el tenis español una cierta desazón ante la falta de jugadores capaces de competir con garantías. Alcaraz cubrió de inmediato el inmenso vacío dejado por la retirada de Rafael Nadal, pero tras el murciano, y sin obviar el peso de un jugador como Alejandro Davidovich, no acababan de despegar jóvenes que insinuaron su talento con éxitos en categoría júnior.

Tres de los últimos cinco campeones del Abierto de Estados Unidos en esa estrato son de nuestro país: Dani Rincón lo ganó en 2021, Martín Landaluce en 2022 y Rafael Jódar, quien ya empieza a hacer sus pinitos entre los mayores, en 2024. Nunca ha sido sencilla la transición. Tampoco para Martín Landaluce, quien, paciente, constante, sin caer en el desaliento porque los resultados no acabasen de constatar su indiscutible potencial, siguió buscando su lugar.

Este martes, en el Masters 1000 de Miami, el madrileño de 20 años consiguió la victoria más importante de su carrera al vencer en octavos de final a Sebastian Korda (36º), que había segado el camino de Carlos Alcaraz en la ronda previa. Y lo hizo, no sólo a través de la plasmación de sus cualidades con la raqueta, sino también en un ejercicio de valentía y fortaleza mental que le permitió escapar de una pelota de partido con un resto ganador en el desempate del segundo set y sostenerse ante el renacer de su oponente, quien, tras ser atendido en dos ocasiones por problemas de espalda, volvió de un 0-3 en el tercer parcial para igualar a tres y después a cuatro. El español se impuso por 2-6, 7-6 (6) y 6-4.

"Necesitaba un gran golpe y conecté un ganador. Es una gran sensación salvarlo así. Todos los españoles tienen ese espíritu luchador. Ferrero, Ferrer, Nadal, Carlitos... He estado viéndoles a lo largo de mi carrera y ahora estoy aquí. Así que tenía que intentarlo", comentó sobre la forma de neutralizar el match point.

Enorme potencial

Procedente de la fase previa, que esta vez logró superar, a diferencia de lo sucedido en el Abierto de Australia y en el reciente Masters 1000 de Indian Wells, Martín Landaluce alza la voz en Miami, avalado por las señas de identidad que distinguen a los tenistas de clase alta. Desde sus 1'93, con buen servicio y contundencia desde ambos flancos, le gusta dictar las pautas por las que ha de discurrir el juego.

"Desde la primera vez que le vi, salvando las distancias, que a día de hoy son grandes, le asocié con hombres como Del Potro, Safin o Rublev. Obviamente, y como a cualquier tenista tan joven, aún le queda por definir su identidad. Vas cambiando algunas cositas, tratas de aprender aquello que te funciona mejor y eliminar lo que no te da buenos resultados", le retrataba en conversación con este periódico Óscar Burrieza, el principal responsable de su formación y crecimiento, hace unos años, antes de disputar en Madrid su primer partido de un Masters 1000.

Identificado con las características de Alexander Zverev, Landaluce ha ido dando los pasos acertados, siempre con Burrieza al frente del equipo. Tras empezar de niño en el Club de Tenis Chamartín, hace tres años se trasladó a la Academia de Rafael Nadal, donde también le asesoran Esteban Carril y Gustavo Marcaccio.

Quien se ha convertido en la sensación del segundo Masters 1000 del curso, compatibiliza el tenis con sus estudios de Administración de Empresas. Cerca de atravesar la frontera del top 100, le espera en cuartos el checo Jiri Lehecka (22º). En segunda ronda también dejó atrás al ruso Karen Khachanov (15º).

El Real Madrid se gusta ante el Hapoel en una noche a la que sólo le faltó el público

El Real Madrid se gusta ante el Hapoel en una noche a la que sólo le faltó el público

Alargando las estupendas sensaciones del aplastante triunfo liguero en el Palau del domingo, el Real Madrid trituró a un rival directo en su lucha por terminar entre los cuatro primeros de la temporada regular de la Euroliga. Lo consiguió con suficiencia, con un entonadísimo Hezonja, con Campazzo a los mandos y con un ejercicio de defensa brillante. Un paso enorme en este tramo final de curso en Europa. [92-83: Narración y estadísticas]

Y, comprobando semejante buena sintonía, se entienden menos algunos resbalones pretéritos. Especialmente los más recientes. Los que le condenaron en la final de Copa (y casi en la semifinal), constándole el primer título serio del año. Y los que le hicieron perder el pasado jueves en Kaunas, incluso con el flagrante error arbitral en el desenlace.

Desde el Roig Arena, definitivamente el Madrid es otro. Y en casa, pese a que el Palacio volviera a lucir con la desolación que suponen las gradas vacías (motivos de seguridad al recibir a otro equipo israelí), es posiblemente el equipo más sólido de Europa. Ni Micic ni Elijah Bryant pudieron desentrañar su defensa. Desde el arreón inicial propiciado por los 10 puntos casi seguidos de Campazzo al golpe de la segunda unidad, un parcial de 9-0 que dejó al descanso una estupenda renta para los de Scariolo (45-35).

En el tercer cuarto el Madrid encadenó acciones que hubieran levantado a la grada. Tapón de Tavares, triple de Hezoja, robo de Campazzo, triple de Abalde... Y una distancia que se disparó hasta los 18 puntos (63-45), ante la desesperación de Itoudis, cuyas protestas torturaban en el silencio del Palacio. Nadie bajó el pistón, dominio del rebote, un ejercicio coral redondo: al comienzo del acto final, otro ratito de festival, con Maledon omnipresente (84-62).

Visto lo visto, camino de la mayor paliza que recibía su equipo en lo que va de temporada (su primera en Euroliga), Itoudis decidió poner a sus suplentes y pensar en el jueves (Vitoria). Y bien que maquillaron, aunque el basket-average sea blanco, pues ganaron también en la ida.

Carlos Alcaraz y una crisis previsible: "Ha acumulado demasiado y se ha desbordado; ha sufrido una lesión psicológica"

Carlos Alcaraz y una crisis previsible: “Ha acumulado demasiado y se ha desbordado; ha sufrido una lesión psicológica”

Fue en Navidad cuando Carlos Alcaraz creyó encontrar el equilibrio. Durante tres semanas entrenó en las pistas de su infancia en el Real Club de Campo de Murcia y fue feliz rodeado de familia y amigos, más feliz que nunca. En la cima del tenis mundial, por fin todo encajaba. Sin la obligación de desplazarse a Valencia para estar junto a su exentrenador Juan Carlos Ferrero, su físico y su mente conectaban, la vida era maravillosa, como quedó demostrado en el Open de Australia. Pero no era tan fácil. Aquel júbilo ahora es un recuerdo y lo que queda es el último partido. Alcaraz, eliminado en tercera ronda del Masters 1000 de Miami, enfadado consigo mismo y con el mundo.

«¡Hoy no puedo más! ¡Es un no parar! ¡Quiero irme ya a casa! ¡No puedo más! ¡No puedo más, tío! ¡No puedo más!», gritaba antes de certificar su derrota. La paz interior, por los aires. ¿Qué había cambiado? En realidad, nada. La desesperación ante SebastianKorda solo es un aviso de que, por muy bien que vayan las cosas, el hastío siempre estará al acecho.

El tenis es agotador, no hay remedio. Desde principios de año, Alcaraz apenas ha estado un par de semanas en Murcia entre torneos y compromisos. De Corea del Sur, donde jugó un amistoso con Jannik Sinner, al Open de Australia; de allí a Bahréin para asistir a la pretemporada de la Fórmula 1 y a Qatar para el ATP 500 de Doha, y de allí a los dos Masters 1000 de Estados Unidos. Cuando estuvo por casa aprovechó para ver a su familia y quedar con sus amigos para ir al karting, pero poco más. Tenis, tenis y más tenis. Al final tenía que pasar.

"Es una lesión psicológica"

«Tendemos a atribuir poderes sobrenaturales a los deportistas, pero son humanos como todos. Carlos ha estado acumulando demasiado durante muchas semanas y ha habido un momento en el que se ha desbordado emocionalmente. Ha sufrido una lesión psicológica, como podía sufrir una lesión física. Quizá le ha faltado más prevención, o cuidar más los descansos, o trabajar más sus fuentes de bienestar. Eso es lo que va a poder hacer ahora», explica la psicóloga Josefina Cutillas, que trabajó con el número uno hasta los 15 años e incide en una máxima: «Lo que le ha pasado no es tan raro ni tan grave».

«Carlos es transparente, y bajo mi punto de vista eso le engrandece. Con él podemos ver lo difícil que es ser una estrella del tenis. Antes los campeones tendían a ocultar estas situaciones, pero estoy segura de que las vivían igual», cuenta Cutillas. El público español se acostumbró al prodigioso autocontrol de Rafa Nadal, pero el resto de las grandes leyendas vivieron momentos de frustración sobre la pista. Todos. Hasta Roger Federer rompió alguna raqueta -una de ellas precisamente en Miami-.

Quizá la mayor diferencia de Alcaraz con sus predecesores esté en el tipo de partidos en los que explota, pues prácticamente nunca le ha pasado en un Grand Slam ni en semifinales o finales de Masters 1000. El vaso siempre se colma en rondas iniciales y eso también tiene una explicación. «Desde que era pequeño, el motor de su motivación siempre han sido los retos y disfruta en ese contexto. Ante una situación de presión máxima se crece. Pero eso no quiere decir que no lo esté viviendo. Después, cuando llega la descompresión, aparecen los problemas. Por ejemplo, no sé hasta qué punto ha gestionado las emociones de ganar en Australia», analiza Cutillas, que sabe cuál es la solución.

¿Y ahora qué hacer?

En los próximos días, Alcaraz podrá estar con los suyos y recuperar el equilibrio perdido desde Navidad. Después de su derrota ya regresó a El Palmar y esta misma semana regresará a los entrenamientos en el Real Club de Campo de Murcia, pero lo importante no será lo que haga con la raqueta. Será lo que haga fuera de la pista. La recuperación mental es esencial para encarar lo que le viene.

Si decide mantener su calendario, a mediados de la semana próxima ya debería viajar al Masters 1000 de Montecarlo para encadenar luego el Trofeo Conde de Godó en Barcelona, el Mutua Madrid Open y el Masters 1000 de Roma. La lógica impone que renuncie a una de sus competiciones, pero el tenis es agotador, no hay remedio. Si Sinner vence en Miami, el español deberá defender su número uno del ranking ATP con uñas y dientes hasta llegar a Roland Garros, que arranca el 24 de mayo.

Mbappé jugó todo diciembre con dolor después de que los médicos del Madrid diagnosticaran la rodilla equivocada

Mbappé jugó todo diciembre con dolor después de que los médicos del Madrid diagnosticaran la rodilla equivocada

La crisis médica del Real Madrid no cesa, con un nuevo episodio que tiene a Kylian Mbappé como protagonista. El delantero francés estuvo jugando durante todo el mes de diciembre con dolor en su rodilla izquierda después de que los servicios médicos del conjunto blanco se equivocaran en el diagnóstico inicial, tal y como adelantó RMC Sport y ha podido confirmar este periódico. Ese error calamitoso se resume en que se diagnosticó la rodilla equivocada. El jugador tenía molestias en la pierna izquierda, pero las imágenes que se estudiaron tras la resonancia fueron las de la derecha.

Todo eso ocurrió en la semana del 8 de diciembre. Mbappé se lesionó el domingo 7 contra el Celta y pasó las pertinentes pruebas médicas, que oficialmente revelaron que no tenía ninguna lesión importante. A pesar de eso, el galo se perdió el duelo de Champions contra el Manchester City, clave en la fase de liguilla y que terminó con derrota madridista.

El entrenamiento del 30 de diciembre

Lejos de alargar su tiempo de baja, Mbappé, con el diagnóstico de los servicios médicos del Madrid sobre la mesa, disputó los 90 minutos de los siguientes tres encuentros ante Alavés, Talavera y Sevilla. Siempre con molestias. Y llegó la Navidad. Los futbolistas del Madrid se fueron de vacaciones y regresaron en los últimos días del año a Valdebebas, donde se celebró un entrenamiento a puertas abiertas el día 30 de diciembre. Esa mañana, Mbappé mostró gestos de dolor y el 31, sin confiar en sus sensaciones, volvió a pasar pruebas médicas. En este caso, el resultado fue diferente: esguince en la rodilla izquierda.

Sin despidos

Fuentes del Real Madrid consultadas por este periódico aseguran que no ha habido despidos en el departamento médico, pero justo después de ese parte médico de Mbappé Niko Mihic regresó como jefe de los servicios médicos del primer equipo. Mbappé confió de nuevo en el diagnóstico y recuperación de los médicos del Madrid y volvió a jugar en la final de la Supercopa de España, acumulando varias semanas de enero y principios de febrero con sensaciones incómodas en su rodilla. No terminaba de estar a gusto.

Por eso buscó una segunda opinión médica en París, concretamente en la consulta del doctor Bertrand Sonnery-Cottet, con el que contactó Mihic cuando Mbappé no mejoraba. Realizó el viaje a principios de marzo y el Madrid comunicó que "se confirma el diagnóstico de esguince en la rodilla izquierda y la idoneidad del tratamiento conservador que se está siguiendo. Pero este lunes, en la capital gala, Mbappé aseguró que "me he recuperado al 100% y he tenido la suerte de encontrar el buen diagnóstico al llegar a París", rechazando en sus palabras ese diagnóstico en diciembre y pasando en París una semana entera para recuperarse.

"Comienzo a jugar poco a poco, sin saltarme las etapas de recuperación. No saber lo que me pasaba me ha generado mucha frustración y enfado. Hasta hace poco no he tenido un diagnóstico. A partir de ese momento todo lo que se ha dicho antes es falso. He oído muchas cosas, que si una operación, que si no voy a poder jugar la Copa del Mundo... El diagnóstico lo he tenido en una fecha concreta y todo lo que se ha dicho antes no es verdad", criticó el galo en un acto este lunes.

Salah anuncia que dejará el Liverpool al final de la temporada

Salah anuncia que dejará el Liverpool al final de la temporada

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El delantero egipcio Mohamed Salah anunció que dejará el Liverpool al término de la presente temporada y pondrá fin a una etapa de nueve años en la que se ha convertido en uno de los grandes iconos del club inglés y en el tercer máximo goleador de la entidad.

El propio jugador confirmó la decisión a través de las redes sociales con un mensaje de despedida dirigido a la afición: "Hola a todos, por desgracia ha llegado el día. Esta es la primera parte de mi despedida. Dejaré el Liverpool al final de la temporada".

Desde su llegada en 2017 procedente del Roma, Salah ha disputado 435 partidos con el Liverpool, en los que ha marcado 255 goles y repartido 119 asistencias, cifras que le sitúan como el tercer máximo goleador histórico del club inglés.

El egipcio conquistó dos títulos de la Premier League, una Liga de Campeones, una FA Cup, dos Copas de la Liga, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes con el Liverpool, consolidándose como una de las grandes leyendas del club.

"Ganamos los títulos más importantes y luchamos juntos en los momentos más difíciles de mi vida. Quiero dar las gracias a todos los que han sido parte de este club durante mi etapa. No tengo suficientes palabras. Nunca olvidaré vuestro apoyo", expresó el delantero.

Salah, de 33 años y con contrato hasta junio de 2027, destacó el vínculo creado durante su etapa en Anfield: "Nunca imaginé lo profundamente que este club, esta ciudad y su gente se convertirían en parte de mi vida. El Liverpool no es solo un club de fútbol, es una pasión, una historia, un espíritu que no puedo explicar con palabras".

"Marcharse nunca es fácil. Siempre seré uno de vosotros y este club siempre será mi hogar. Gracias por todo. Por vosotros, nunca caminaré solo", añadió en su mensaje.

El egipcio, que actualmente está lesionado y no fue incluido en la última convocatoria de la selección de su país, sufrió su peor racha goleadora en su carrera en la Premier League desde su llegada en 2017, al estar diez jornadas consecutivas sin ver puerta hasta que marcó frente al Wolverhampton Wanderers.

La pasada temporada fue el máximo goleador y el mejor pasador en la Premier League con 29 tantos y 18 asistencias, además de ser elegido mejor futbolista del campeonato y terminar cuarto en el Balón de Oro, mientras que en la presente campaña únicamente ha marcado cinco goles y ha dado seis asistencias, aunque se perdió un mes de competición por la Copa África.

Eliezer Mayenda, un futbolista amante de la Biblia, de la tortilla y de Fernando Torres: "Nací en Zaragoza y quería ir con España"

Eliezer Mayenda, un futbolista amante de la Biblia, de la tortilla y de Fernando Torres: “Nací en Zaragoza y quería ir con España”

Una de las primeras preguntas importantes que Eliezer Mayenda (Zaragoza, 2005) hizo a sus padres fue, precisamente, por qué le llamaron así. "Me lo pusieron por el personaje del Génesis en la Biblia", cuenta a EL MUNDO, el delantero de la selección española sub-21. Eliezer era el criado de Abraham y en hebreo, idioma del que procede el nombre, significa "Dios es mi ayuda".

En la Biblia, libro al que acude mucho el jugador, se narra que Eliezer fue el encargado de buscar esposa a Isaac, hijo de Abraham. En la vida del futbolista, la historia está contada al revés, ya que él fue fruto de que un día, su padre, del Congo, y su madre, de Togo, se encontraran por casualidad en un locutorio de Pamplona en el que ella trabajaba. La familia se trasladó posteriormente a Zaragoza y allí es donde vio la luz un jugador que suma un gol y una asistencia en cinco partidos oficiales con la Rojita y que ahora amenaza a Chipre y Kosovo en la fase de clasificación del Europeo.

El joven dejó la capital maña con nueve años para mudarse a París junto a su familia y su único recuerdo de su época en España es "el fútbol" y sus primeros partidos con el CD Ebro. Es el deporte que le ha permitido ser feliz allí donde ha ido y con el que se ha podido adaptar a cualquier circunstancia o lugar, pese a conocer o no el idioma. "A mí el fútbol me ha acompañado siempre, toda la vida. He hecho amigos... y todo lo que hacía era alrededor del fútbol", explica el delantero.

El delantero frente al escudo de la selección.

El delantero frente al escudo de la selección.Ángel Navarrete

Esa experiencia y ese apego por el deporte es el que también le facilitó el aterrizaje en el Sochaux francés, equipo en el que comenzó a mostrar sus habilidades como goleador. Allí Florentin Pogba, el hermano mayor de Paul, le acogió y le ayudó a progresar, hasta el punto de convertirse en el futbolista más joven en debutar con el primer equipo galo. Fue en un partido de Copa francesa, Mayenda contaba 16 años, siete meses y 10 días.

La precocidad es el sino de su vida. Casi siempre ha sido el chico más joven de los equipos, eso no es fácil. "En el campo es diferente, juego como siempre y nada cambia, pero fuera , para adaptarse a un vestuario, pues es un poco más complicado", apunta. También reconoce que todos los compañeros con los que ha compartido vestuario siempre le han hecho sentirse cómodo.

De ahí que, pese a su juventud, nunca haya tenido miedo a los cambios, como el que le llevó, en 2024, a Sunderland, con apenas 18 años. Una ciudad del centro de Inglaterra, con mucha lluvia, y a la que Eliezer (Eli para los amigos) se ha adaptado bien, pese a que hace "mucho frío en invierno". Cuando no se entrena, al joven jugador le gusta "jugar al FIFA con los amigos". Eso sí, cuando está con su familia, entonces ya no existe ni el móvil sólo la tortilla.

El mejor momento de su corta trayectoria como futbolista fue cuando consiguió el tanto del empate con el Sunderland ante el Sheffield United en la final por el ascenso a la Premier League, en 2025. "Si Dios quiere habrá más goles importantes en el futuro, pero ese partido en Wembley fue especial, con toda mi familia delante. Soy una persona que parece muy fría, pero en aquel momento estaba como flotando", recuerda.

Otro instante destacado fue cuando le llamó Julen Guerrero para ir por primera vez con España sub-17. El técnico español se adelantó a su homónimo francés, que ya apuraba su nacionalización para convocarle. "Nací en Zaragoza y yo quería ir con España, nadie vio un inconveniente en esa decisión", revela Mayenda, que también afirma que sus padres nunca le dijeron qué debía elegir y que le apoyarían en la decisión que tomara.

Torres y el Liverpool

También dice que en su decisión también influyó que en España jugara uno de sus ídolos: Fernando Torres. "Torres debutó muy joven en una época en la que no era tan común hacerlo tan pronto. Yo me siento identificado con él. También es importante que cuando yo jugaba con mi hermano al Pro Evolution Soccer estaba ahí Fernando Torres, en el Liverpool, y me gustaba mucho jugar con el equipo inglés", revela.

Fernando Torres brilló y marcó en aquella Eurocopa de 2008. Ahora a Eli le gustaría marcar en un Mundial. Con España, claro. Por pedir y por soñar, que no quede.

Luis García Plaza, solución de emergencia al luto perpetuo del Sevilla

Luis García Plaza, solución de emergencia al luto perpetuo del Sevilla

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Matías Almeyda es consecuencia y no causa. Es el fruto amargo de un árbol podrido. Es la herida y no el puñal. Si el Sevilla Fútbol Club vive en un luto perpetuo no es tanto por quienes están pasando por el banquillo, como por un cadalso, sino por quienes se siguen sentando en el palco. Suya es la inestabilidad, suyos son los oscuros intereses y suyo es el maltrato a una entidad que teme bajar a los infiernos. Porque una plantilla hecha con rotos y retales no puede vestir a ninguna afición exigente; nadie en su sano juicio culparía al costurero de semejante prenda. Almeyda intentó llenar con corazón los huecos que el talento iba dejando, pero no fue suficiente y ahora aterriza Luis García Plaza. El balón no se deja engañar tan fácilmente. Manda el pie y no la sangre.

José María del Nido Carrasco asumió la presidencia del Sevilla el 1 de enero de 2024, aunque llevaba tiempo moviendo los hilos en la sombra. La cuchilla no ha dejado de girar desde entonces en esa minipimer que es el Ramón Sánchez-Pizjuán. Para entonces, Monchi -la gran factoría de aciertos deportivos y pararrayos oficial del sevillismo- ya había hecho las maletas. «Si las personas que están por encima mía empiezan a dudar de que yo tengo que tener ese rol, no pasa absolutamente nada», dejó dicho antes de marcharse, como epitafio de una época de oro que la actual dirección decidió desmontar pieza a pieza, tornillo a tornillo, símbolo a símbolo.

Carrusel de entrenadores

Lo que vino después fue un casting de frustraciones: Diego Alonso, Quique Sánchez Flores, García Pimienta, el apagafuegos Caparrós, Almeyda... y ya asoma Luis García Plaza, especialista en salvar equipos que observan el abismo. Nueve entrenadores en cuatro años, una cifra desconcertante para un club que se acostumbró a medir su grandeza por finales europeas y no por vivir su propio Vietnam temporada tras temporada. Nervión es ahora un cementerio de esperanzas.


Víctor Orta, llamado a ocupar el hueco descomunal de Monchi, no encontró ni estabilidad, ni equilibrio en el vestuario, ni ilusión en la grada, ni puntería en los fichajes. Su relevo, Antonio Cordón -el hombre que habló del Sevilla como de un elefante arrodillado al llegar en junio de 2025-, tampoco está enderezando el rumbo del club pese a su experiencia. Eligió a Almeyda como pilar de un proyecto a tres años que se desmoronó en nueve meses. Llegaron futbolistas deficitarios, parche tras parche, cesiones de emergencia y apuestas de saldo para un equipo que había hecho del mercado su seña de identidad. Comprar barato, vender caro, decían antes. Lejos del lo que caiga que dirán ahora.

La temporada de Almeyda empezó con firmeza y pasión, pero duró poco el espejismo. Apenas dos victorias en 2026, una caída libre en la segunda vuelta y un equipo que empezó a competir para no perder, más que para ganar. Sus arengas motivadoras -virales como la que precedió a la goleada 4-1 al Barça en octubre de 2025- quedaron como su único legado, un destello de carácter en medio de la mediocridad colectiva. No se entendieron muchas de sus decisiones. Los futbolistas estaban con él, pero no movió las piezas con audacia. Gabriel Suazo como titular pese a su bajón de rendimiento, un Lucien Agoumé errático, Batista Mendy y Oso en el ostracismo, la desaparición de Akor Adams en momentos clave. Ante el Valencia, en su último partido, la perplejidad fue apabullante, con bandazos tácticos y errores no forzados que terminaron acelerando su salida. El Sevilla lo despidió tras 32 partidos oficiales, con el equipo tres puntos por encima del descenso y después de una derrota que vació completamente el crédito del argentino.

La derrota de Almeyda

Su despedida, con un «me voy con la tranquilidad de haberlo dado todo, con honestidad y respeto por este escudo», sonó a derrota íntima pero también a diagnóstico certero: el problema no está solo en la banda, sino más arriba. Almeyda se marcha sin haber cumplido la primera temporada de su contrato, engullido por una entidad que necesita un nuevo culpable cada primavera.

Y ahora aparece Luis García Plaza, un entrenador con oficio, de pizarra sobria, manos curtidas y poco confeti. Uno de esos técnicos que suelen llegar cuando el incendio ya ha devorado media casa. Tiene detrás una carrera larga, 229 partidos en Primera y aventuras en China y en Emiratos. Ha sido, sobre todo, un técnico de reconstrucción. Un hombre capaz de ordenar equipos, de endurecer pieles blandas, de hacer competir sin necesidad de artificios. Ascendió al Levante, devolvió al Mallorca a Primera y subió también al Alavés, al que luego sostuvo en la élite antes de su salida. Su fútbol no promete fantasía, pero sí rigor, sentido, disciplina táctica y una idea muy clara de lo que cada jugador debe hacer para que el equipo no se rompa. Un antídoto para el reciente barroquismo de Almeyda.

Pero ni siquiera un entrenador así puede garantizar la estabilidad institucional, principal tragedia de este club. Porque hay preocupación. Mucha preocupación. El descenso ladra al otro lado de la verja. Y la Segunda es un cepo para osos. Uno de esos artefactos brutales de los que muchos creen que saldrán enseguida por el peso de su historia, por el tamaño de su escudo o por la memoria de sus noches europeas. Pero luego resulta que no. Que el hierro se clava profundo, que el bosque se queda en silencio y que hay clubes que tardan años en entender que descender no siempre es un camino de ida y vuelta. García Plaza será el encargado de despertar de su pesadilla a los sevillistas. Y sólo nueve noches le quedan por delante para conseguirlo. Nueve jornadas de palcos, cuentas, sustos y pitadas.